El magnate mexicano, Ricardo Salinas Pliego, aclaró que no conoció a Jeffrey Epstein más allá de una cena en la que coincidieron, pero dijo que prefiere que lo relacionen con el fallecido financiero, que con el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

“Hoy prefiero que me relacionen con Epstein por haber cenado en el mismo lugar, a que me relacionen con el Peje por haberle ayudado a llegar a la presidencia”, comentó en su cuenta de X.

El nombre de Ricardo Salinas Pliego está integrado en los “Epstein Files”, un documento de más de tres millones de páginas con la investigación de la red de conocidos del extinto magnate.

Epstein fue conocido primero como un acaudalado financiero conectado con empresarios, políticos y celebridades, y después mundialmente infame por sus crímenes de abuso sexual y trata de menores.

Entre otros nombres está el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el expresidente también de ese país, Bill Clinton, o el cantante Mick Jagger.

Entre los nombres de figuras mexicanas, además de Ricardo Salinas Pliego, están Carlos Slim, María Asunción Aramburuzabala, la mujer más acaudalada de México y Paula Cussi, viuda de Emilio Azcárraga Milmo.

Slim, la persona con la mayor fortuna en México, es mencionado en un correo de 2013 relacionado con una invitación a la llamada “Conferencia Global”, donde presuntamente participaría en una charla junto al periodista Larry King.

La implicación de las personas en los Epstein Files no significa su participación en actividades ilícitas, solo es una recopilación de las personas que coincidieron en algún momento con el magnate estadounidense.

“No, no fui amigo de Epstein; sí coincidimos en la misma cena una vez, pero nada más. De quien sí dije que era mi amigo, y me avergüenzo porque le ayudé mucho: comimos juntos y nos reunimos cientos de veces. Es el Peje. Hay fotos, videos y documentos de eso”, dijo Salinas Pliego en su red social.

Salinas Pliego pasó del amor al odio en su relación con AMLO, pues al inicio de su sexenio participó en su Consejo Asesor Empresarial y, a través de Banco Azteca, apoyó al dispersión de programas sociales como las becas del bienestar o el apoyo a adultos mayores.

Sin embargo, las diferencias por las reformas implementadas por el expresidente los llevaron a terminar la relación, un pleito que le costó MXN $31,000 millones en impuestos a Salinas Pliego, a través de un pleito fiscal que duró 20 años y concluyó apenas el mes pasado.

El magnate reiteró que ya ha ofrecido disculpas a México, “pero siempre estaré avergonzado de haberlo llamado amigo, es un inepto corrupto y resentido en contra de todos los que hemos logrado lo que él nunca pudo lograr y sigue empeñado en destruir cualquier progreso”.