

El gobierno de México analiza la continuidad de los envíos de petróleo a Cuba, en medio de la creciente preocupación por posibles represalias de Estados Unidos. De acuerdo con tres fuentes cercanas a las discusiones, esta política -clave para el abastecimiento energético de la isla- está siendo revisada ante el riesgo de tensiones con Washington.
La interrupción de los cargamentos de crudo venezolano hacia Cuba, tras el bloqueo estadounidense a petroleros en diciembre y los recientes acontecimientos políticos en Venezuela, dejó a México como el principal proveedor de la isla, que atraviesa una severa crisis energética marcada por apagones generalizados.

Este rol puso a la administración de Claudia Sheinbaum a una revisión exhaustiva por parte del gobierno americano. El presidente Donald Trump insistió en que Cuba se encuentra al borde del colapso, asimilando que no habrá más petróleo ni recursos financieros para la isla.
¿Qué hará Claudia Sheinbaum con el envío de petróleo a Venezuela?
Si bien Sheinbaum dijo públicamente que los envíos continuarán, particularmente porque responden a contratos de largo plazo y se consideran ayuda internacional. No obstante, fuentes de alto nivel aseguran que el tema se debate internamente. El motivo es el temor de que esta postura complique la relación con Trump en un contexto particularmente sensible para México.
El país se encuentra inmerso en la revisión del T-MEC y, al mismo tiempo, busca demostrar a Washington avances en el combate a los cárteles del narcotráfico, dejando claro que una intervención militar estadounidense en territorio mexicano no es aceptable.
La revisión de los envíos de crudo a Cuba no fue reportada con anterioridad. Las fuentes consultadas solicitaron el anonimato debido a la delicadeza del asunto y señalaron que todas las opciones siguen abiertas: desde suspender completamente los envíos, reducirlos o mantenerlos sin cambios.
La Presidencia de México respondió a Reuters que el país “siempre fue solidario con el pueblo cubano” y subrayó que tanto el envío de petróleo como el acuerdo para el pago de servicios médicos cubanos son decisiones soberanas. El gobierno de Cuba declinó hacer comentarios.
Desde la Casa Blanca, un funcionario reiteró la postura de Trump al señalar que Cuba enfrenta su situación por decisiones propias y que no habrá más petróleo ni dinero para la isla, sugiriendo que La Habana debería llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde.
¿Qué pasa con el petróleo en Cuba?
La isla depende del suministro externo de crudo y combustibles procesados para la generación de energía y el funcionamiento de su economía. Las sanciones impuestas por Estados Unidos, sumadas a la crisis interna, redujeron su capacidad para adquirir estos insumos, lo que la lleva a depender de países aliados.
En el entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum prevalece la idea de que suspender el envío de petróleo a Cuba podría derivar en una emergencia humanitaria de gran magnitud y, eventualmente, en un flujo migratorio significativo hacia el territorio mexicano.
La salida de Venezuela como proveedor complica aún más el panorama, ya que se considera poco viable que otros productores suplan el faltante, en un contexto de vigilancia estadounidense en la región. De hecho, Washington incautó barcos relacionados con el comercio de crudo proveniente de países sancionados como Irán, Rusia y la propia Venezuela.

