

China podría lanzar investigaciones sobre vinos franceses o aplicar aranceles recíprocos a productos europeos si Francia promueve la imposición de gravámenes a mercancías chinas, advirtió Yuyuan Tantian, cuenta en redes sociales vinculada a la cadena estatal CCTV.
La alerta se produce tras la difusión de un informe estratégico del gobierno francés que propone medidas sin precedentes contra las importaciones del gigante asiático.
El documento gubernamental francés analizado por la cuenta china sugiere que la Unión Europea considere imponer un arancel general del 30% a productos chinos o promover una depreciación equivalente del euro frente al renminbi para frenar el flujo de importaciones baratas.
¿La Unión Europea le declara la guerra a China?
Yuyuan Tantian calificó la propuesta como equivalente a “declarar la guerra a China en materia comercial”, aunque enfatizó que Beijing mantiene la puerta abierta al diálogo mientras se prepara para enfrentar cualquier desafío comercial.

Hasta el momento, el gobierno francés no ha adoptado acciones concretas respecto al informe. La portavoz Maud Bregeon aclaró que la propuesta no fue aceptada oficialmente, aunque tampoco la descalificó como infundada. Los ministerios de Comercio y Finanzas franceses no emitieron comentarios inmediatos sobre el documento ni sobre las advertencias chinas.
Cuál es el origen del conflicto: la tensión comercial por el coñac
El roce comercial entre ambas naciones tiene raíces recientes. En 2024, China eximió a principales productores de coñac de elevados aranceles sobre brandy europeo tras una investigación antidumping que se extendió más de un año.
Esta medida constituyó una represalia directa contra los aranceles que la UE impuso a vehículos eléctricos fabricados en China, decisión que contó con el voto favorable de Francia.
La exportación de vinos y licores de Francia cae un 8% en valor en 2025
Las consecuencias económicas no se hicieron esperar. Las exportaciones de vinos y licores de Francia cayeron en valor un 8% y un 3% en volumen en 2025 en un contexto de tensiones geopolíticas y económicas.
Las ventas al exterior de vinos, champanes, coñacs y otras bebidas espirituosas alcanzaron los 14,300 millones de euros el año pasado, informó este martes la Federación de Exportadores Franceses de Vinos y Licores (FEVS, en sus siglas en francés) en un comunicado.
“Las tensiones geopolíticas, los conflictos comerciales, las fluctuaciones cambiarias y la pérdida de confianza de los consumidores han afectado negativamente a nuestras exportaciones”, declaró el presidente de la FEVS, Gabriel Picard, tras destacar que, no obstante, el sector se mantiene como el tercer mayor productor de superávit comercial de Francia.
Las ventas a Estados Unidos y China, los principales mercados, se vieron especialmente penalizadas en 2025 por los conflictos comerciales. Las exportaciones a China alcanzaron un valor de 767 millones de euros (-20%) debido a los aranceles impuestos por Pekín como represalia a las medidas europeas contra los vehículos eléctricos chinos. Penalizaron especialmente las exportaciones de coñac, armañac y otros brandis.
China recomienda reducir tenencias de deuda estadounidense
Paralelamente, China reforzó su estrategia de distanciamiento financiero de Estados Unidos. Reguladores chinos aconsejaron a entidades financieras del país limitar la compra de bonos del Tesoro estadounidense, citando riesgos de concentración y mayor volatilidad de mercado, según reportó Bloomberg.
La directiva, transmitida verbalmente en semanas recientes, instó particularmente a bancos con elevada tenencia de Treasuries a recortar posiciones.
La recomendación fue comunicada a algunos de los principales bancos del sistema según fuentes que solicitaron anonimato, aunque las autoridades aclararon que la directiva no alcanza a las carteras estatales chinas.
Este movimiento se enmarca en la narrativa del “Sell America”, una tendencia de rotación de capitales fuera de activos estadounidenses que cobra fuerza entre inversores institucionales y gobiernos. La estrategia china subraya un cambio gradual pero persistente en su posicionamiento financiero frente a Estados Unidos, mientras crece el debate sobre el rol de la deuda estadounidense como activo refugio y el atractivo global del dólar.




