

El Congreso de la Unión aprobó el pasado 10 de abril de 2026 una reforma constitucional que limita las pensiones y jubilaciones extraordinarias en entidades públicas de los tres niveles de gobierno.
La presidenta Claudia Sheinbaum la promulgó de inmediato desde la Residencia del Poder Ejecutivo Federal.
El techo: ahora todas las jubilaciones y pensiones no podrán superar los 67,145 pesos
A partir de ahora, las jubilaciones extraordinarias en entidades públicas federales, estatales y municipales no podrán superar el 50% del salario que percibe la titular del Ejecutivo Federal.

El Presupuesto de Egresos de la Federación fijó un salario neto de 134,290 pesos mensuales para el Ejecutivo Federal, después de los descuentos correspondientes. Por lo tanto no podrá ser mayor a 67,145 pesos al mes.
La restricción aplica tanto a nuevas jubilaciones como a las que ya estaban vigentes de personal de confianza en organismos descentralizados, empresas públicas, fideicomisos y sociedades nacionales de crédito, con excepciones puntuales.
Hasta 90 días para ajustar contratos
Cada entidad pública tiene un plazo de hasta 90 días para revisar sus contratos y condiciones laborales, garantizando que los planes de retiro se ajusten al nuevo límite.
Los costos que genere esta adecuación deberán cubrirse con los presupuestos ya existentes, sin ampliaciones ni recursos adicionales.
Quiénes quedan fuera de la reforma

La medida no alcanza a las Fuerzas Armadas, a las pensiones formadas con aportaciones voluntarias a sistemas de ahorro individual, a las derivadas de fondos sindicales complementarios ni a la pensión no contributiva establecida en el artículo 4° constitucional.
Las jubilaciones reconocidas bajo el marco legal anterior se mantienen en sus términos originales.




