

La Cámara de Diputados de México recibió una iniciativa que, de convertirse en ley, cambiaría por completo las condiciones laborales de millones de mujeres: ampliar la licencia de maternidad de las 12 semanas actuales a un año completo con goce de sueldo.
La propuesta, impulsada por el diputado César Israel Damián Retes del PAN, también incluye protecciones para madres adoptantes, casos con internación médica del recién nacido y hasta seis meses adicionales sin salario para quienes necesiten más tiempo junto a sus hijos.

Un año en casa con sueldo: qué dice exactamente la propuesta
La iniciativa apunta a reformar el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo y plantea un esquema mucho más amplio que el vigente. Bajo esta propuesta, una madre trabajadora podría tomar hasta seis semanas de descanso antes del parto y contar con el resto del año para recuperarse y acompañar el desarrollo de su bebé, todo sin perder su salario.
Para los casos en que el recién nacido nazca con discapacidad o requiera hospitalización, el período de licencia se extendería aún más. Las madres adoptantes también quedarían cubiertas con las 52 semanas completas.
Además, una vez terminado el período con goce de sueldo, la trabajadora podría acceder a hasta 26 semanas extra sin salario y conservaría el derecho de regresar al mismo puesto que ocupaba antes de la licencia.
Por qué 12 semanas ya no alcanzan: el choque entre el trabajo y la salud
El argumento central de la iniciativa es un dato médico concreto: la Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé. Sin embargo, la ley actual obliga a las madres a volver a trabajar a las 12 semanas, justo cuando la lactancia debería estar en pleno desarrollo.
Esa brecha genera una tensión que afecta tanto la salud del bebé como el bienestar de la madre, que muchas veces se ve forzada a interrumpir la lactancia anticipadamente o a hacerlo en condiciones laborales poco favorables.
A esto se suma que el primer año de vida es una etapa crítica del desarrollo infantil, y muchas familias no cuentan con redes de cuidado accesibles que puedan cubrir ese período.

¿Cuándo entraría en vigor? Todo lo que falta para que sea una realidad
Por ahora, la iniciativa es exactamente eso: una propuesta. Fue turnada a la Comisión de Trabajo y Previsión Social, donde deberá analizarse y dictaminarse antes de avanzar. Para convertirse en ley, todavía debe superar la votación en el Pleno de Diputados, la revisión del Senado y finalmente su publicación oficial en el Diario Oficial de la Federación.
El financiamiento también es una pieza clave del debate: la propuesta contempla que los esquemas de seguridad social, como los del IMSS, absorban parte del costo para que el peso no recaiga exclusivamente sobre los empleadores. Eso implicaría ajustes normativos y presupuestarios de consideración.




