

La educación pública en la Ciudad de México vive un punto de inflexión. A partir del programa “Do Re Mi Fa Sol por Mi Escuela”, la música se consolida como una materia formativa dentro del horario escolar, garantizando que niñas, niños y jóvenes tengan acceso gratuito al aprendizaje de instrumentos musicales como parte de su desarrollo integral.
La Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada Molina, anunció este cambio a través de redes sociales y actos públicos, subrayando que no se trata de una actividad extracurricular, sino de una apuesta de largo alcance para transformar las escuelas en espacios más creativos, inclusivos y libres de violencia. “Queremos combatir la violencia con música y convertir las notas rojas en notas musicales en las escuelas”, afirmó.

El programa ya impacta a cientos de comunidades educativas y apunta a la universalidad. La música, históricamente considerada un privilegio, se convierte ahora en un derecho para el estudiantado de educación básica, fortaleciendo valores como la disciplina, la escucha, la creatividad y el sentido de comunidad.
La música como nueva materia en escuelas públicas
Con la entrega masiva de instrumentos musicales, el gobierno capitalino busca que las y los estudiantes puedan elegir, aprender y cambiar de instrumento a lo largo de su formación. Durante el arranque oficial del programa, realizado en el Teatro Esperanza Iris, Clara Brugada destacó:
“Estamos garantizando que las niñas y los niños puedan escoger el instrumento musical que quieran y aprenderlo; incluso, después elegir otro”.
Actualmente, el programa contempla una cobertura sin precedentes en la capital del país, con metas claras y medibles:
- 500 escuelas públicas beneficiadas
- 150 mil estudiantes con clases de música gratuitas
- Más de 15 mil instrumentos musicales entregados
Desde 2024, la iniciativa ya había llegado a cerca de 100 planteles, con 4 mil instrumentos. Para 2025, el objetivo es que la música esté presente de forma permanente en primarias y secundarias, como parte del horario regular de clases durante al menos cinco años de la trayectoria escolar.
Cabe aclarar también que el programa no es solo entrega de instrumentos, ya que contempla clases de música con acompañamiento de docentes y continuidad escolar.
Sin embargo; aún no se presenta formalmente como una materia obligatoria del plan de estudios, sino como un programa educativo integrado al horario escolar en CDMX.

Un derecho cultural que transforma comunidades
La Secretaria de Cultura capitalina, Ana Francis Mor, había explicado en el 2025 que el programa sería acompañado por músicos de distintos géneros para asegurar una formación diversa y de calidad. “Vamos a cerrar el año con el programa implementado en 500 escuelas, atendiendo a 150 mil estudiantes de educación básica”, señaló.
“Hoy la música llega a cientos de planteles, a miles de estudiantes y se convierte en una oportunidad real para descubrir talentos, fortalecer comunidades y hacer de la educación un espacio más alegre y completo”, indicó Clara Brugada en su más reciente posteo en Redes Sociales.
Además de fortalecer la educación artística, la estrategia busca un impacto social profundo. “Dicen que si logramos que la niñez y la juventud toque instrumentos musicales, pocos o muy pocos se atreven a tocar armas”, enfatizó Brugada Molina, al destacar la música como herramienta de prevención de la violencia y reconstrucción del tejido social.
Las y los alumnos podrán aprender a tocar instrumentos como guitarra, violín, flauta, saxofón, batería, piano, acordeón, percusiones tradicionales y muchos más, abriendo la puerta a la detección de talentos y a nuevas oportunidades de vida. Así, la Ciudad de México marca un precedente nacional: una educación pública donde el arte deja de ser accesorio y se convierte en eje central de la formación humana.



