

La licencia de maternidad en México mantiene reglas claras y obligatorias para los empleadores, reforzando la protección a las mujeres trabajadoras. La Ley Federal del Trabajo, LFT, establece que “tienes derecho a un periodo de 6 semanas de descanso antes y después del parto”.
En este caso también la normativa de la LFT deja explícito que ninguna mujer puede ser separada de su empleo por embarazo. “Tu empleador no puede despedirte ni obligarte a renunciar por estar embarazada”, señala la ley en el artículo 133, fracción XV.

En paralelo, la ley también se garantiza la protección de la salud durante la gestación. La legislación indica que “durante el embarazo no puedes realizar labores que exijan esfuerzos considerados y que representen un peligro para tu salud”, reforzando condiciones laborales dignas.
Derechos laborales y protección durante el embarazo
La Ley Federal del Trabajo establece un marco integral que protege a las madres trabajadoras antes, durante y después del parto. Entre los puntos centrales está la estabilidad en el empleo, evitando despidos o presiones para renunciar por motivo de embarazo.
También se garantiza que las mujeres no realicen actividades que puedan poner en riesgo su salud o la del bebé. Esto implica una obligación directa para los empleadores de adaptar tareas cuando sea necesario, priorizando la seguridad.

Licencias, duración y financiamiento del sistema
El esquema de licencias en México combina distintas leyes y mecanismos de financiamiento. La LFT contempla 12 semanas de licencia, mientras que la seguridad social respalda económicamente este periodo mediante un esquema tripartito entre trabajador, patrón y Estado.
Por su parte, la Ley del Seguro Social establece que este beneficio aplica para mujeres aseguradas, con financiamiento basado en una prima del 1% sobre el salario base de cotización, lo que permite sostener el pago durante la licencia.
En el caso del sector público, la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado contempla una licencia distinta: un mes previo y dos posteriores al parto, mostrando que existen variaciones según el régimen laboral aplicable.




