

Volar dentro de México se convirtió en un lujo para muchos. Los precios de los pasajes de avión siguen disparándose, especialmente en temporada vacacional, y una nueva iniciativa en el Congreso de la Unión busca ponerle freno a esa tendencia: que ningún boleto en ruta nacional supere los 4,182 pesos, sin importar cuándo lo compres.

La propuesta que quiere cambiar para siempre los vuelos nacionales
El diputado federal Arturo Yáñez Cuéllar presentó una iniciativa que reformaría tres leyes a la vez: la Ley de Aeropuertos, la Ley de Aviación Civil y la Ley del IVA.
El punto más llamativo es el tope tarifario: fijar un precio máximo equivalente a 15 días de salario mínimo vigente —alrededor de 4,182 pesos— para cualquier vuelo doméstico, incluyendo compras de último momento, cuando los precios suelen dispararse más.
Además, el legislador apunta directamente a la Tarifa de Uso de Aeropuertos (TUA), que según él se ubica entre las más caras del mundo sin que eso se refleje en mejores servicios. La propuesta incluye eliminarle el IVA a esa tarifa y garantizar su devolución inmediata —vía digital o bancaria— cuando el pasajero no aborde el vuelo.
Adiós a la sobreventa y descuentos para quienes más lo necesitan
Dos puntos adicionales de la iniciativa tienen el potencial de cambiar la experiencia de millones de pasajeros. Primero: prohibir por completo la sobreventa de pasajes de avión, práctica que genera caos en aeropuertos y deja a viajeros varados sin solución inmediata.
Segundo: un descuento del 50% en la TUA para personas con discapacidad y adultos mayores, igualando beneficios que ya existen en el transporte terrestre pero que el aéreo todavía no ofrece.

¿Por qué importa? Así están los precios actualmente
La iniciativa llega en un momento oportuno: durante el verano, los boletos ya superan los 4,000 pesos en casi todas las aerolíneas y rutas. Aeroméxico cobra entre 4,200 y 6,500 pesos en la ruta Ciudad de México–Cancún. Volaris, pese a su modelo de bajo costo, cotiza el mismo trayecto entre 4,000 y 5,200 pesos. Viva Aerobus y Mexicana registran rangos similares hacia destinos turísticos de alta demanda.
Para Yáñez Cuéllar, democratizar el acceso al avión no es solo una cuestión de comodidad: es un asunto de competitividad económica, turismo y generación de empleos.




