

El Senado de la República aprobó este miércoles una reforma del artículo 9 de la Ley de la Guardia Nacional que le otorga atribuciones formales para vigilar bosques, reservas de la biosfera y parques nacionales de competencia federal en todo México.
La medida fue respaldada con 105 votos durante la sesión ordinaria y representa uno de los cambios más significativos en materia de seguridad ambiental de los últimos años.
Durante décadas, las áreas naturales protegidas del país enfrentaron una amenaza silenciosa pero devastadora: grupos criminales organizados que encontraron en los bosques y reservas un espacio casi sin vigilancia para operar redes de destrucción sistemática.

Guardia Nacional tendrá nuevas facultades para combatir delitos ambientales en México
La reforma incorpora un catálogo concreto de nuevas responsabilidades para la Guardia Nacional en materia ambiental, convirtiendo a la institución en un actor estratégico de la política de conservación federal.
A partir de la aprobación del dictamen, la Guardia Nacional podrá participar activamente en la protección de recursos naturales, ejercer vigilancia directa en Áreas Naturales Protegidas terrestres de competencia federal y actuar en la prevención, investigación y combate de delitos ambientales que representen un riesgo para la seguridad pública.
Entre los ilícitos sobre los que tendrá facultad de intervención directa se encuentran la tala ilegal, la cacería furtiva, el tráfico de especies, la degradación de ecosistemas y la contaminación ambiental en zonas de conservación federal.
Estos delitos, que durante años operaron con relativa impunidad por la falta de personal y recursos de las autoridades ambientales, ahora enfrentarán la capacidad operativa de una institución de seguridad nacional con presencia en todo el territorio mexicano.
Reserva de la Mariposa Monarca, Calakmul y Alto Golfo de California: las zonas prioritarias de intervención
Tres de los ecosistemas más importantes y amenazados de México aparecen de forma directa en el dictamen como zonas donde la Guardia Nacional podrá intervenir con nuevas facultades.
Uno de ellos es la Reserva de la Biosfera de Calakmul, considerada uno de los pulmones forestales más grandes de Mesoamérica y hogar de especies como el jaguar y el puma. Durante años, esta zona sufrió problemas de tala ilegal y tráfico de fauna.

También está la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, reconocida como patrimonio mundial por la UNESCO. Allí, redes de tala ilegal redujo áreas de bosque que son clave para la llegada y migración anual de la mariposa monarca.
La tercera es la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, un ecosistema muy frágil donde habita la vaquita marina, considerada el mamífero marino más amenazado del mundo.




