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Muchos conductores en la Ciudad de México conviven a diario con dos hábitos que parecen menores pero que, ante un agente de tránsito, pueden costar caro: circular con alguna luz fundida o defectuosa, y abusar de las luces altas sin importar el tráfico en sentido contrario.

El Reglamento de Tránsito no deja margen de interpretación: tener el sistema de iluminación en mal estado o usarlo incorrectamente es una infracción formal que puede derivar en multas de hasta 2,346 pesos y en el descuento inmediato de puntos en la licencia de conducir.

Si alguna luz no funciona, la multa va de 586 a 2,346 pesos y puede implicar la pérdida de hasta tres puntos. Fuente: Shutterstock.
Si alguna luz no funciona, la multa va de 586 a 2,346 pesos y puede implicar la pérdida de hasta tres puntos. Fuente: Shutterstock.

Luces fundidas o apagadas: la infracción que más puntos te quita

El artículo 40 del Reglamento de Tránsito de la CDMX establece con precisión qué luces debe tener encendidas y en buen estado cualquier vehículo que circule por la capital. La lista incluye faros delanteros y traseros, cuartos de luz amarilla o blanca al frente y roja en la parte posterior, luces de freno, direccionales, reversa e iluminación de la placa trasera, todo conforme a las Normas Oficiales Mexicanas.

No verificar que todas esas luces funcionen correctamente es un error que sale caro. Circular con reflejantes faltantes o luces sin cumplir especificaciones genera multas de entre 5 y 10 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que equivale a montos de entre 586 y 1,173 pesos.

Pero si el agente detecta faros, luces traseras o direccionales directamente apagados, fundidos o con fallas visibles, la sanción sube a entre 10 y 20 veces la UMA, es decir, de 1,173 hasta 2,346 pesos, y además se descuentan entre uno y tres puntos de la licencia de conducir.

Luces altas permanentes: multa y menos puntos en la licencia de conducir sin excepciones

El segundo error frecuente no tiene que ver con una luz rota, sino con el mal uso de una que funciona perfectamente. Muchos conductores dejan las luces altas encendidas de forma indefinida porque sienten que ven mejor, sin considerar que están encandilando a los vehículos que vienen en sentido contrario.

El artículo 37 del Reglamento de Tránsito es claro: si bien los conductores deben encender sus luces ante cualquier reducción de visibilidad por condiciones ambientales, tienen la obligación de evitar deslumbrar a quienes circulan en dirección contraria.

Usar las luces altas de manera permanente e indiscriminada se sanciona con multas de entre 586 y 1,173 pesos, más el descuento de un punto en la licencia de conducir. Una infracción silenciosa que muchos no anticipan hasta que ya tienen el papel en la mano.

Usarlas de forma permanente o encandilar a otros se sanciona con 586 a 1,173 pesos y un punto menos en la licencia. Fuente: Shutterstock.
Usarlas de forma permanente o encandilar a otros se sanciona con 586 a 1,173 pesos y un punto menos en la licencia. Fuente: Shutterstock.

Cómo evitar estas multas: dos verificaciones que toman menos de dos minutos

La buena noticia es que ambas infracciones son completamente evitables con una revisión básica antes de salir. Basta con encender el vehículo, activar todas las luces y caminar una vuelta alrededor del auto para confirmar que ninguna está fundida. Para las direccionales y las de freno, alcanza con pedirle a alguien que presione el pedal y accione las intermitentes mientras se observa desde afuera.

En cuanto al uso de las luces altas, la regla práctica es simple: se usan únicamente cuando no hay vehículos a la vista en sentido contrario, y se bajan en cuanto se percibe otro conductor aproximándose.