

Trump rechazó este martes cualquier posibilidad de negociación con Irán tras los devastadores ataques militares estadounidenses contra el régimen de Teherán, y descartó de plano una salida diplomática al conflicto.
“Su defensa aérea, su Fuerza Aérea, su Armada y su liderazgo han desaparecido”, escribió el presidente en su cuenta de Truth Social, describiendo el estado del aparato militar iraní luego de la campaña denominada “Furia épica”.
El mandatario fue tajante al revelar que Irán había intentado abrir un canal de diálogo. “Quieren negociar. Les respondí: ¡Demasiado tarde!”, sentenció sin ambigüedades, cerrando la puerta a cualquier acercamiento diplomático en el corto plazo.
El mensaje llegó horas después de que Trump exaltara el poderío armamentístico de las fuerzas estadounidenses. Según el mandatario, las reservas de municiones de rango medio y medio-alto se encuentran en niveles históricamente altos.

“Tenemos prácticamente un suministro ilimitado de estas armas”, aseguró Trump, subrayando que esos arsenales son superiores a los de cualquier otro país del mundo en esa categoría de armamento.
En esa línea, añadió que las guerras pueden librarse “para siempre, y con éxito” utilizando únicamente esos suministros, reafirmando la postura de no ceder ante la presión iraní ni aceptar una tregua negociada.

Culpas a Biden
Sin embargo, admitió que las reservas del nivel más alto —las armas de mayor sofisticación— no están donde él quisiera. Para ello, responsabilizó directamente a su predecesor demócrata, Joe Biden.
Según Trump, Biden entregó gratuitamente a Ucrania armamento de alta gama por valor de cientos de miles de millones de dólares sin reponerlo. “Joe el Dormilón gastó todo su tiempo dando todo a Zelensky”, criticó el mandatario republicano desde Truth Social.
No obstante, afirmó haber reconstruido las capacidades militares del país durante su primer mandato y aseguró que continúa reforzándolas. “Estados Unidos está bien abastecido y listo para ganar, grande”, concluyó en esa publicación.

El lunes, Trump ya había advertido que lo peor para Irán aún no había llegado. “Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. La gran oleada aún no ha sucedido. Lo grande viene pronto”, afirmó, anticipando una escalada inminente.
El mandatario también reveló que la operación podría extenderse mucho más allá del plazo inicial de cuatro o cinco semanas. “Tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso”, indicó, descartando un fin próximo de las hostilidades.
Sobre la cadena de mando iraní, Trump aseguró que el régimen se encuentra en un caos interno tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, abatido en un ataque selectivo estadounidense.

“Eliminamos a 49 de sus líderes. No sabemos quién está al mando, y ellos tampoco”, señaló, insinuando que la desorganización del régimen hace aún más improbable una negociación coherente y legítima.
Finalmente, reveló una situación inesperada en la región: países del Golfo como Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos respondieron activamente a los ataques iraníes, involucrándose más de lo que Washington había anticipado.
“Les dijimos: ‘Nosotros nos encargamos’, y ahora quieren pelear”, relató Trump, describiendo con cierta sorpresa el nivel de compromiso militar de esas naciones aliadas en el conflicto.


