El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado la cancelación del viaje de sus negociadores, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Pakistán, donde se esperaba que participaran en una segunda ronda de contactos indirectos con Irán.

Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó a sus tropas que atacaran “con fuerza” objetivos de Hezbolá en el Líbano, según informó su oficina, poniendo a prueba aún más el alto el fuego de tres semanas.

En declaraciones a la cadena Fox, el mandatario estadounidense justificó la decisión alegando que Estados Unidos mantiene una posición de fuerza en el conflicto, que no es necesario realizar largos y costosos desplazamientos diplomáticos sin garantías de resultados, y que las ofertas de los iraníes para resolver el conflicto no son “lo suficientemente buenas” para ameritar los esfuerzos diplomáticos de su administración.

“Le dije a mi gente hace un rato, cuando se preparaban para salir: ‘No, no van a hacer un vuelo de 18 horas para ir hasta allá’. Tenemos todas las cartas. Ellos (los iraníes) pueden llamarnos cuando quieran, pero no vamos a hacer más viajes de 18 horas para sentarnos a hablar de nada”, afirmó Trump.

Posteriormente, en un mensaje publicado en su red social, Truth Social, Trump aseguró: “Nadie sabe quién está al mando, ni siquiera ellos. ¡Además, nosotros tenemos todas las de ganar, ellos no! Si quieren hablar, ¡solo tienen que llamar!”.

La decisión de Trump coincide con la salida de Islamabad del ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, quien abandonó la capital de Pakistán con rumbo a Omán tras una jornada de reuniones con autoridades civiles y militares paquistaníes.

Araqchí, que ya había negado previamente cualquier intención de reunirse cara a cara con los enviados de Washington, se marchó del país sin esperar la llegada de la delegación estadounidense, inicialmente prevista para hoy.

Horas más tarde de la cancelación, Trump reveló que representantes iraníes realizaron una nueva oferta de negociación “apenas diez minutos después de que él ordenara cancelar el viaje de sus enviados especiales a Islamabad”.

“Ofrecieron mucho, pero no lo suficiente”, afirmó el presidente de Estados Unidos, sin aportar más detalles.

Washington ha dicho públicamente que hay varias líneas rojas que le exige a Irán en las negociaciones, incluyendo exigencias centradas en el estrecho de Ormuz y el programa de enriquecimiento iraní, el cual Trump exige congelar durante 20 años, además de instar a Teherán a que se comprometa a no buscar nunca el desarrollo de un arma nuclear.

Al ser preguntado sobre si se está planteando extender el alto el fuego que él mismo declaró unilateralmente el pasado martes, Trump aseguró que “ni siquiera” lo ha pensado.

Washington y Teherán se encuentran en un punto muerto, ya que Irán ha cerrado en gran medida el estrecho de Ormuz, por el que normalmente transita una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado, mientras que Estados Unidos bloquea las exportaciones de petróleo de Irán.

Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, la guerra ha disparado los precios de la energía a máximos históricos, avivando la inflación global y ensombreciendo las perspectivas de crecimiento mundial.