

El presidente Donald Trump amenazó con golpear a Irán “extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas”, un plazo que fijó recientemente para poner fin a la guerra, que ya cumplió un mes.
“Puedo decir que estamos camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos pronto, muy pronto. Vamos a golpearlos extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, advirtió Trump en un discurso dirigido a la nación.
“En apenas 32 días Irán fue destruido y ya no constituye una amenaza, todo el mundo lo está viendo. Lo hicimos todo. Su Marina desapareció. Su Fuerza Aérea desapareció. Su Fuerza Aérea fue derrotada. Sus misiles están prácticamente agotados o inutilizados. En conjunto, estas acciones debilitarán al Ejército iraní, aniquilarán su capacidad para apoyar a grupos terroristas y les impedirán construir una bomba nuclear”, agregó Trump.
A fines de marzo, Trump redobló la presión sobre sus aliados y lanzó un mensaje directo a los países afectados por el cierre del estrecho de Ormuz: “Vayan a buscar su propio petróleo”, advirtiendo que Estados Unidos “ya no estará para ayudarlos”.
En una serie de publicaciones en Truth Social, sostuvo que “la parte difícil ya está hecha” en Irán, apuntó contra países como el Reino Unido por no involucrarse en la ofensiva y también cargó contra Francia por impedir el sobrevuelo de aviones vinculados al conflicto.
Tras ese mensaje, este viernes el presidente Trump sorprendió con una publicación en Truth Social donde aseguró que Estados Unidos puede abrir el estrecho de Ormuz “con un poco más de tiempo”.
“Con un poco más de tiempo, podemos abrir fácilmente el estrecho de Ormuz, extraer el petróleo y hacernos ricos”, posteó.
La amenaza de Irán tras la destrucción de su mayor puente por EE.UU.
El Ejército iraní advirtió este viernes, tras el bombardeo a un puente estratégico en construcción en la provincia de Alborz, colindante con la capital, que cualquier ataque contra estas infraestructuras o contra plantas eléctricas provocarán ataques “más devastadores que nunca” no solo a EE.UU. e Israel sino a sus aliados.
“Cualquier ataque contra los puentes, centrales eléctricas o infraestructura energética de Irán provocará ataques no solo contra todos los objetivos estadounidenses e israelíes en la región y los territorios ocupados, sino también contra posiciones clave de los aliados de Estados Unidos y los países anfitriones, con mayor dureza y devastación que antes”, dijo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, citado en prensa oficial.
Los ataques se produjeron mientras los iraníes se encontraban celebrando el ‘Día de la Naturaleza’, y alcanzaron, entre otros sitios, el puente B1, el más largo de Oriente Medio aún en construcción.
El ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchí, publicó en su cuenta oficial de X, que “los ataques contra infraestructuras civiles, incluidos los puentes sin terminar, no obligarán a los iraníes a rendirse”.
Araqchí puntualizó que “solo ponen de manifiesto la derrota y el colapso moral de un enemigo en desbandada. Todos los puentes y edificios se reconstruirán más sólidos. Lo que nunca se recuperará: el daño causado a la reputación de Estados Unidos”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a la destrucción del puente a través de una publicación en su red Truth Social.
“El puente más grande de Irán se derrumba y ya nunca volverá a utilizarse — ¡Y esto es solo el principio! ¡Es hora de que Irán llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde y no quede nada de lo que aún podría ser un gran país!”, escribió Trump.






