

Rusia lanzó durante la madrugada de este martes uno de los ataques aéreos más masivos desde el inicio de la guerra en Ucrania, con el empleo de 73 misiles y 656 drones de largo alcance, que dejaron al menos 18 muertos y más de 100 heridos en distintas ciudades del país europeo.
La ofensiva tuvo como principales objetivos a Kiev y Dnipró, donde se registraron víctimas fatales, edificios destruidos y graves daños en infraestructura civil. En la capital ucraniana se reportaron además decenas de heridos, incluidos menores de edad, y daños en viviendas, comercios y centros médicos. Tras las explosiones, densas columnas de humo cubrieron distintos sectores de la ciudad.
En Dnipró, una de las ciudades más afectadas por el ataque, parte de un edificio residencial quedó completamente destruido. Las autoridades regionales informaron que decenas de personas debieron ser hospitalizadas con heridas de distinta gravedad, incluyendo traumatismos, fracturas y lesiones provocadas por metralla.
Al menos seis personas han muerto en Kiev y otras doce han perdido la vida en la ciudad de Dnipró de la zona centro-este de Ucrania en el ataque combinado llevado a cabo por los rusos en las primeras horas de este martes, que alcanzó como es habitual zonas residenciales. También se registraron daños y heridos en otras regiones como Járkov, Zaporiyia y Poltava, alcanzadas por los misiles y drones lanzados por las fuerzas rusas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a reclamar asistencia militar adicional de Estados Unidos y Europa, especialmente sistemas de defensa antiaérea y misiles Patriot para reforzar la protección de las ciudades.
Según el parte de la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia empleó en este ataque un total de 656 drones de larga distancia y 73 misiles de distintos tipos, de los que 602 y 40, respectivamente, fueron neutralizados.

Otros 33 drones y el mismo número de misiles, treinta de ellos balísticos, no pudieron ser interceptados e impactaron en 38 localizaciones distintas de Ucrania no especificadas por la Fuerza Aérea, que informó además de la caída de fragmentos de drones destruidos en el aire en otros quince lugares.
Según el Ministerio de Defensa ruso, el ataque iba dirigido contra empresas del complejo industrial militar ucraniano y contra infraestructura crítica de Kiev y otras seis regiones de Ucrania. Moscú afirmó que utilizó armamento de largo alcance lanzado desde aire, tierra y mar, además de misiles hipersónicos y drones, en lo que describió como una respuesta a supuestos ataques ucranianos contra territorio ruso.
Las autoridades rusas aseguraron que “todos los objetivos fueron alcanzados” y señalaron que la ofensiva forma parte de una campaña anunciada a finales de mayo contra centros de decisión del Estado ucraniano.
El ataque ruso masivo con misiles y drones de esta madrugada es el primero de estas características lanzado por Rusia desde que el Kremlin anunciara el comienzo inminente de una campaña contra centros de toma de decisiones ucranianos en Kiev en respuesta al ataque ucraniano el 22 de mayo a una residencia de estudiantes de la ciudad ocupada de Lugansk, en el que murieron 21 personas.




