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La normativa vigente establece que los residentes fiscales en España que posean activos en el extranjero o en moneda extranjera deben cumplir con obligaciones informativas y fiscales específicas.

El incumplimiento puede derivar en sanciones económicas relevantes, incluso en ausencia de fraude, debido al carácter formal de estas obligaciones.

La Agencia Tributaria intensificó en los últimos años los controles sobre los movimientos de capitales y los activos en el extranjero de los residentes fiscales en España, incluyendo la tenencia de divisas extranjeras como el dólar estadounidense, en el marco de la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales.

Hacienda lo aclara: quiénes están obligados a declarar cuentas y fondos en el extranjero en España

Los residentes fiscales en España que tengan en su posesión cuentas bancarias, valores, seguros o inmuebles en el extranjero que superen un total de 50.000 euros están obligados a presentar el Modelo 720, un informe obligatorio que detalla bienes y derechos ubicados fuera del país.

La Agencia Tributaria ha intensificado sus controles sobre la tenencia de divisas extranjeras(Fuente: Shutterstock)
La Agencia Tributaria ha intensificado sus controles sobre la tenencia de divisas extranjeras(Fuente: Shutterstock)

El Modelo 720 requiere su presentación entre el 1 de enero y el 31 de marzo del año siguiente al que se refiere la información, especificando los bienes y derechos situados en el extranjero.

En virtud de la sentencia emitida por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en 2022, el régimen de sanciones asociado al Modelo 720 se ajustó, dado que se consideraba desproporcionado. En la actualidad, las sanciones se alinean con el régimen general de la Ley General Tributaria, resultando en multas de menor cuantía en comparación con el sistema anterior.

Qué requiere Hacienda sobre el origen del dinero en divisas extranjeras

Más allá de la declaración informativa, la Agencia Tributaria puede requerir a los contribuyentes que acredita el origen del dinero en divisas extranjeras, mediante documentación que demuestre que procede de actividades legales y que ha sido correctamente declarado o tributado.

Si no se puede justificar el origen de los fondos, Hacienda puede calificarlos como ganancia patrimonial no justificada, integrándolos en la base imponible del IRPF o del Impuesto sobre Sociedades, con recargos y sanciones que pueden ser elevados según el caso.

No declarar divisa extranjera puede conllevar multas que oscilan entre 10.000 y 20.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. (Fuente: Shutterstock)
No declarar divisa extranjera puede conllevar multas que oscilan entre 10.000 y 20.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. (Fuente: Shutterstock)

Sanciones y verificaciones: consecuencias de ocultar patrimonio en el extranjero

El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en sanciones económicas, procedimientos de comprobación e incluso investigaciones fiscales, especialmente en casos de ocultación relevante de patrimonio en el extranjero.

La Agencia Tributaria reforzó el intercambio de información con entidades financieras y organismos internacionales, lo que permite detectar activos no declarados fuera de España con mayor facilidad. Mantener documentación que respalde el origen y la legalidad de los fondos se ha convertido en un requisito clave para evitar problemas fiscales.

Los residentes fiscales en España deben cumplir el Modelo 720

Los residentes fiscales en España deben estar atentos a las fechas establecidas para la presentación del Modelo 720, que pueden generar complicaciones si no se cumplen. La Agencia Tributaria ha enfatizado la importancia de mantener registros claros y precisos sobre los activos en el extranjero, así como su origen, para evitar sanciones adicionales.

Asimismo, las cambiantes normativas y el fortalecimiento de la colaboración internacional en materia fiscal destacan la necesidad de una mayor transparencia.

Los contribuyentes que deseen evitar sorpresas desagradables deben revisar sus obligaciones y asegurarse de cumplir con todos los requisitos establecidos para proteger su situación fiscal y financiera.