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La escalada militar en Medio Oriente dio este lunes un nuevo giro con el anuncio de Irán de que el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, quedó cerrado al tránsito de buques.

El anuncio fue realizado por dirigentes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní, que advirtieron que cualquier embarcación que intente atravesar el paso estratégico podría ser atacada.
“El estrecho está cerrado. Si alguien intenta pasar, nuestros héroes de la Guardia Revolucionaria y la Armada prenderán fuego a esos barcos”, afirmó el general Ebrahim Jabbari, según declaraciones difundidas por medios estatales iraníes y recogidas por agencias internacionales. La advertencia se produce en el marco de la escalada bélica desencadenada tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Aunque no sea un vocero designado, Jabbari no es un personaje menor: es asesor del comandante en jefe de la Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la poderosa fuerza militar que responde directamente al liderazgo político de Irán y que desempeña un papel central en la estrategia de seguridad del país.
La amenaza representa, además, uno de los pasos más extremos en una crisis que ya comenzó a impactar en los mercados energéticos y en el comercio marítimo internacional.
Según reportes de mercado, el precio del crudo Brent llegó a subir cerca de un 10% durante la jornada, mientras que el gas natural registró aumentos todavía mayores ante el temor a una interrupción del suministro global.
Lo que decían las autoridades marítimas hasta ayer
Hasta el domingo, sin embargo, los organismos de seguridad marítima señalaban que el cierre del estrecho todavía no había sido comunicado de forma oficial a la industria.
El UK Maritime Trade Operations (UKMTO) —organismo dependiente del Reino Unido que monitorea la seguridad del tráfico marítimo en la región— había informado que circulaban mensajes de radio afirmando que el paso estaba cerrado, pero que no existía una notificación formal por los canales internacionales de navegación.

Según esa agencia, las comunicaciones difundidas por radio o en informes abiertos “no constituyen una restricción legalmente reconocida al tránsito marítimo”.
En ese momento, el tránsito por el estrecho continuaba, aunque a un ritmo mucho menor, con varias navieras internacionales optando por evitar la zona por precaución.
Hoy: el mercado marítimo quedó paralizado
La situación cambió este lunes, cuando la incertidumbre llevó a paralizar una parte importante de la actividad en los puertos energéticos del Golfo.
Un informe publicado por la consultora especializada Ship & Bunker señaló que el mercado de combustibles marítimos del puerto emiratí de Fujairah —uno de los principales centros de abastecimiento de combustible para buques del mundo— quedó prácticamente en suspenso.
“El mercado de bunkering de Fujairah ha quedado en gran medida paralizado mientras los operadores esperan mayor claridad sobre la situación de seguridad marítima”, señaló el reporte.
Fujairah es el tercer mayor puerto de abastecimiento de combustible para barcos del planeta, después de Singapur y Rotterdam, lo que convierte a su actividad en un termómetro clave del comercio marítimo global.
La paralización de ese mercado refleja el nivel de incertidumbre que generó la crisis en el estrecho.
Buques detenidos y ataques en el mar
La tensión ya comenzó a tener consecuencias directas en el tráfico marítimo.
Datos de seguimiento naval muestran que decenas de buques petroleros y gaseros quedaron detenidos en las cercanías del estrecho o en el Golfo Pérsico, mientras varias embarcaciones resultaron dañadas en ataques registrados durante el fin de semana.

El tránsito por la zona —que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el océano Índico— se redujo drásticamente.
El estrecho de Ormuz es considerado el principal “cuello de botella” del comercio energético mundial: alrededor de 20 millones de barriles de petróleo por día, cerca del 20% del consumo global, pasan por ese corredor marítimo.
Por esa vía se exporta el crudo producido por países como Arabia Saudita, Irán, Irak, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos hacia Asia, Europa y otros mercados internacionales.
El impacto en el comercio energético
El bloqueo o interrupción prolongada de esa ruta tendría consecuencias inmediatas para la economía global.
Analistas del sector energético advierten que una paralización sostenida del tránsito podría provocar:
aumentos abruptos del precio del petróleo
encarecimiento del transporte marítimo
presión inflacionaria en múltiples economías
Además, compañías navieras, operadores energéticos y aseguradoras comenzaron a suspender operaciones o revisar coberturas para buques que transiten por el Golfo.
