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La modalidad de clases virtuales volverá a estar contemplada para las escuelas de Mendoza cuando determinadas situaciones impidan desarrollar las actividades de manera presencial.

La medida forma parte de un protocolo impulsado por la Dirección General de Escuelas (DGE) para garantizar la continuidad de las clases frente a emergencias climáticas o inconvenientes que afecten la seguridad de la comunidad educativa.

El esquema alcanza a los establecimientos que deban suspender temporalmente la presencialidad por condiciones como viento zonda, nevadas, hielo, frío extremo o tormentas severas.

Sin embargo, la aparición de una alerta meteorológica no implica por sí misma que los alumnos deban pasar a estudiar desde sus casas: la decisión dependerá de la evaluación de las autoridades educativas.

Cuándo podrán suspenderse las clases presenciales

La DGE analizará cada emergencia con información proporcionada por organismos técnicos y podrá determinar si corresponde suspender las clases o no. En los casos vinculados con el clima, se tendrán en cuenta los informes de Defensa Civil.

La suspensión de clases podrá afectar a una escuela completa o limitarse a determinados sectores, zonas o turnos, según las características de la emergencia. La decisión será comunicada por los canales oficiales correspondientes.

Clases virtuales en Mendoza: la DGE activará un protocolo para mantener la continuidad escolar cuando el viento Zonda, las nevadas, el hielo, el frío extremo o las tormentas severas impidan asistir a las aulas.
Clases virtuales en Mendoza: la DGE activará un protocolo para mantener la continuidad escolar cuando el viento Zonda, las nevadas, el hielo, el frío extremo o las tormentas severas impidan asistir a las aulas.

Qué deberán hacer los colegios durante una emergencia

Cada institución educativa deberá contar con un Plan de Contingencia elaborado anualmente. Allí se detallarán los recursos humanos, tecnológicos y comunitarios disponibles para mantener las actividades pedagógicas cuando no sea posible concurrir al establecimiento.

Para continuar con las clases, las escuelas podrán utilizar las plataformas educativas disponibles en Mendoza. La estrategia busca adaptar las actividades a la duración de la suspensión y evitar que una interrupción de la presencialidad implique perder completamente el ritmo escolar.

Cómo serán las clases virtuales para los estudiantes

Las actividades dependerán de cuánto tiempo permanezca suspendida la presencialidad. Si la medida alcanza solamente a una jornada, podrán proponerse ejercicios de repaso, lecturas, autoevaluaciones y tareas destinadas a reforzar contenidos.

Cuando la suspensión se prolongue durante dos o más días, el esquema contempla propuestas más completas, con videos, guías, trabajos prácticos y actividades integradas a través de las plataformas utilizadas por cada institución.

Una vez finalizada la emergencia, las escuelas deberán revisar cómo funcionó el operativo y detectar posibles dificultades. De esta manera, la virtualidad funcionará como una alternativa temporal para sostener la continuidad pedagógica cuando las condiciones impidan asistir a las aulas.