

Un fenómeno meteorológico conocido como bloqueo o “muro atmosférico” está detrás de una fase climática extrema que combina olas de calor prolongadas con tormentas que pueden aparecer de manera sorpresiva en varias regiones del país.
Expertos advierten que esta situación puede mantenerse varios días, con impactos en la salud, actividades productivas y la vida diaria de millones de personas.
¿Qué es un muro atmosférico y cómo se forma?
En términos simples, un muro atmosférico ocurre cuando un sistema de alta presión persistente (anticiclón) permanece prácticamente estático sobre una zona geográfica durante varios días.

Esta configuración bloquea el paso de aire más fresco y favorece que masas de aire cálido se mantengan estacionadas sobre el territorio, elevando las temperaturas por encima de lo habitual para la época.
Este tipo de bloqueo, que funciona como una barrera invisible en la atmósfera, interrumpe la circulación normal del aire, impidiendo que los frentes fríos del sur avancen y alivien el calor.
Al mismo tiempo, el descenso de aire desde capas altas —un proceso llamado subsidencia— comprime y calienta aún más el aire en superficie, potenciando la sensación térmica.
Impactos del evento actual: calor, humedad y tormentas
En las últimas jornadas, el fenómeno ha impulsado temperaturas máximas superiores a 35°C en amplias zonas del país, desde el centro hasta el noroeste, con registros aún más elevados en puntos aislados.
Inicialmente, este calor se siente seco y extremadamente intenso, lo que puede llevar a que el agotamiento térmico pase desapercibido hasta que los síntomas son severos.
Sin embargo, a medida que el anticiclón se desplaza gradualmente hacia el este, la humedad del aire aumenta, intensificando la sensación térmica y favoreciendo la formación de tormentas no anticipadas con mayor energía.
Esa combinación —calor acumulado, aire húmedo y cambios en la dinámica de la atmósfera— es la que crea el escenario propicio para descargas eléctricas fuertes, ráfagas de viento y chaparrones que pueden aparecer repentinamente.
Por qué este “muro” genera extremos inesperados
Los sistemas de alta presión que sustentan estos muros atmosféricos detienen el flujo habitual de las corrientes de aire, que normalmente se desplazan de oeste a este impulsadas por la circulación general.
Cuando estos sistemas quedan “estacionados”, el aire cálido queda atrapado y se retroalimenta día tras día, lo que eleva las temperaturas máximas y las mínimas nocturnas —las llamadas noches tropicales— y extiende el período de calor extremo.
A esto se suma un factor clave: el calentamiento global. En un mundo con una temperatura promedio más alta, estos bloqueos pueden durar más tiempo y alcanzar niveles térmicos más extremos.
Recomendaciones oficiales y expectativa de alivio
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene alertas meteorológicas de distinto nivel en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Misiones, entre otras, ante el riesgo de temperaturas extremas y la posibilidad de tormentas fuertes.
Los especialistas señalan que el alivio podría llegar con el avance de un frente frío débil que, aunque no cambiaría radicalmente las temperaturas de inmediato, permitiría la llegada de aire más fresco con menor probabilidad de eventos extremos.


