

La Terminal de Ómnibus de Retiro se prepara para atravesar una transformación integral. En el marco de un plan para actualizar la infraestructura y mejorar la conectividad del transporte en la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno declaró de interés público una iniciativa privada que propone convertir el tradicional complejo en un moderno hub intermodal.
El proyecto fue oficializado mediante el Decreto 273/2026, publicado en el Boletín Oficial, y contempla una inversión estimada en 79 millones de dólares. La futura concesión podría extenderse durante un período de hasta 30 años.
La propuesta apunta a renovar las instalaciones, reorganizar la circulación y sumar nuevos servicios para pasajeros, trabajadores y empresas. Además, busca integrar la terminal con otros medios de transporte que confluyen en la zona de Retiro.
Qué pasará con la actual concesión de la terminal
La renovación también marcará el cierre de una extensa etapa en la administración de la terminal. El proceso contempla el reemplazo de TEBA S.A., empresa vinculada al empresario Néstor Otero, que estuvo al frente del complejo durante más de tres décadas.
La compañía había continuado operando mediante distintas prórrogas incluso después de que la concesión original hubiera vencido.
Ahora, la nueva iniciativa busca establecer un esquema de gestión diferente, con participación privada y una inversión destinada a transformar por completo el predio.

Cómo será la nueva Terminal de Retiro
La obra se encuadra dentro del Régimen de Iniciativa Privada y será desarrollada por una Unión Transitoria conformada por Inverlat Investments S.A., Service Trade S.A., Inversiones Peirod S.A. y BV Investments S.A.
Las empresas estarán a cargo tanto de la ejecución de las obras como de la futura explotación del complejo mediante una concesión onerosa. El financiamiento previsto será completamente privado.
Uno de los principales cambios estará relacionado con el tamaño del complejo. La superficie cubierta pasará de los actuales 30.000 metros cuadrados a más de 89.000 metros cuadrados.
El proyecto contempla una distribución que irá mucho más allá de las funciones tradicionales de una terminal de ómnibus. Se incorporarán:
- 80 dársenas para ómnibus.
- 390 espacios para estacionamiento.
- Más de 18.000 m² destinados a locales comerciales y gastronomía.
- Cerca de 29.000 m² para logística y encomiendas.
- Más de 13.000 m² para áreas VIP y coworking.
- Un hotel de más de 8.500 m².
- Un centro de convenciones de aproximadamente 1.900 m².
- Una plaza seca de más de 11.000 m².
La intención es que Retiro deje de funcionar únicamente como punto de llegada y partida de ómnibus y se convierta en un espacio con actividades comerciales, gastronómicas, corporativas y de servicios.
Una terminal de hasta seis pisos
El rediseño también modificará la estructura edilicia del complejo. De los actuales tres niveles, la terminal podría pasar a contar con hasta seis pisos.
El proyecto busca aprovechar mejor el espacio disponible y concentrar en un mismo lugar distintos servicios vinculados al transporte, el comercio, la actividad empresarial y la atención de los pasajeros.
La idea es que el complejo funcione como un nodo de conexión entre ómnibus, trenes, subtes y colectivos, facilitando los traslados dentro de la Ciudad y hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Cuánto tiempo llevará la renovación de Retiro
La transformación no será inmediata. Las obras están previstas para desarrollarse durante aproximadamente cinco años y deberán ejecutarse de manera progresiva para evitar el cierre de la terminal.
El proyecto establece que no podrá intervenirse simultáneamente más del 30% de los andenes. Además, algunas de las tareas de mayor complejidad se realizarán durante la noche o en horarios de menor circulación.
La planificación contempla también señalización y desvíos para mantener la seguridad mientras avancen los trabajos.
Cuándo podría comenzar el proceso de licitación
La declaración de interés público es uno de los primeros pasos del proceso. A partir de ahora, el Ministerio de Economía deberá avanzar con las distintas etapas administrativas necesarias para concretar el proyecto.
Entre ellas se encuentran la regularización del predio, la elaboración de los pliegos, el llamado a licitación y, finalmente, la adjudicación del nuevo operador.
Mientras se desarrolla este proceso, la Terminal de Retiro continuará funcionando con su esquema actual. El cambio de operador se concretará una vez que finalice la licitación y se produzca la correspondiente toma de posesión.
Si el proyecto avanza según lo previsto, Retiro dejará atrás su actual configuración para convertirse en un gran centro intermodal, con mayor capacidad, nuevos servicios y una superficie casi tres veces superior a la actual.




