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Cada vez son menos las personas que planchan la ropa. Ya sea por falta de tiempo o por elección personal, la conducta ha sido estudiada desde la psicología y puede tener distintas interpretaciones que revelan rasgos de la personalidad.

Qué significa no planchar la ropa

Desde las ciencias del comportamiento explican que los hábitos cotidianos relacionados con la ropa forman parte de lo que se llama “psicología de la apariencia” o “psicología de la moda”, que estudia cómo el estilo personal refleja valores, emociones y prioridades de cada uno.

Desde la disciplina detallan que quienes no planchan la ropa suelen ser personas que priorizan la practicidad y el ahorro de energía mental.

Un estudio publicado por la Universidad de Cornell detalla que puede indicar un enfoque en la eficiencia y la practicidad, al mismo tiempo que se prefieren actividades más importantes que el cuidado estético. En la misma línea, suelen ser personas que muestran poca preocupación por las normas sociales tradicionales.

A su vez, puede ser asociado con una imagen más casual o despreocupada. Desde la psicología puede significar un menor apego a la perfección estética o una preferencia por la comodidad antes que la apariencia formal.

En ciertos casos, puede ser una forma de rebeldía simbólica contra los estándares tradicionales de la imagen. Se relaciona con una identidad más independiente que se encuentra en búsqueda de autenticidad.

Qué pasa con las personas que planchan la ropa

Las personas que eligen planchar la ropa suelen valorar el orden, la estructura y la planificación. Investigaciones sobre hábitos domésticos y rasgos de personalidad señalan que tienen a cuidar detalles como:

  • El orden de la casa
  • Rutinas en el hogar
  • Limpieza de los espacios

A su vez, la ropa planchada transmite pulcritud y formalidad, por lo que desde la psicología puede significar una preocupación por la presentación personal e intereses en generar una buena impresión.