

La lengua de suegra es una especie muy elegida para interiores porque soporta condiciones que resultarían difíciles para otras plantas y no requiere cuidados constantes. En los últimos tiempos, surgió un método casero que utiliza un elemento habitual de cocina para intentar mejorar la cantidad de luz que recibe.
La propuesta consiste en colocar papel aluminio detrás de la maceta, orientado hacia una fuente de iluminación natural. El objetivo no es aportar nutrientes ni acelerar directamente el crecimiento, sino reflejar parte de la luz hacia las zonas de la planta que reciben menos iluminación.
Cómo funciona el papel aluminio detrás de la planta
El aluminio puede actuar como una superficie reflectante cuando se coloca correctamente. Al situarlo entre la planta y una zona de la habitación que recibe luz, parte de esa iluminación puede ser redirigida hacia la lengua de suegra.

Para probar este método, conviene mantener la planta cerca de una ventana y preparar un soporte de cartón ligeramente mayor que la parte posterior de la maceta. Sobre una de sus caras se puede fijar el aluminio, procurando que quede liso y con el lado brillante dirigido hacia la planta.
- El soporte debe colocarse detrás de la maceta.
- El aluminio debe quedar orientado hacia la planta y la ventana.
- El material no debería entrar en contacto con las hojas.
- Durante los primeros días conviene observar si el reflejo genera demasiado calor.
Qué cuidados necesita la lengua de suegra
Aunque este recurso puede mejorar el aprovechamiento de la luz, no sustituye las condiciones básicas que necesita la especie. La luz natural indirecta sigue siendo fundamental para que pueda realizar correctamente la fotosíntesis y desarrollarse.
Si la planta ya se encuentra en un sitio suficientemente iluminado, es posible que el agregado de aluminio no produzca una diferencia perceptible. También resulta importante prestar atención al riego, porque mantener las raíces durante demasiado tiempo en un sustrato húmedo puede provocar daños.
- El aluminio no funciona como fertilizante.
- No reemplaza un sustrato con buen drenaje.
- No sustituye una ubicación adecuada.
- El exceso de agua puede perjudicar las raíces.



