

Las papas son de los ingredientes más populares de la cocina cotidiana. Son versátiles, accesibles y rinden para toda la familia. Pero hay un hábito muy extendido que, según los especialistas, hay que repensar: hervirlas.
Es que este método provoca una pérdida significativa de sus propiedades nutritivas.
La buena noticia es que existen alternativas de cocción mucho más convenientes, que no solo preservan mejor sus nutrientes, sino que también mejoran el sabor y la textura del alimento.
Por qué hervir las papas no conviene
Al sumergir las papas en agua caliente, vitaminas solubles como la C y las del complejo B se disuelven en el líquido de cocción y se desperdician.
Además, según los expertos, el problema se agrava si se las pela antes de cocinar: ya que la pérdida nutricional al quitarle fibra natural es todavía mayor.
Las mejores formas de cocinar las papas
1. Al vapor: el método más recomendado
Cocinar las papas al vapor es la técnica que mejor conserva sus vitaminas y su sabor. Al no entrar en contacto directo con el agua, los nutrientes no se escapan y las papas mantienen mejor su forma. Para hacerlo, alcanza con colocarlas enteras o en trozos grandes en una vaporera o colador sobre una olla con agua hirviendo, tapar y esperar hasta que estén tiernas.

2. Al horno: más sabor y mejor textura
El horno es otra excelente alternativa para prepararlas, con o sin cáscara. Además de preservar los nutrientes, permite obtener ese exterior dorado y crocante que las hace irresistibles.
Se pueden envolver en papel aluminio o cocinar directamente con un chorrito de aceite y sal.
Los beneficios de incorporar papa a la dieta
La papa es un producto que ofrece muchos beneficios al organismo:
- Energía duradera: es rica en carbohidratos complejos, lo que la convierte en un alimento ideal para quienes necesitan rendimiento sostenido a lo largo del día.
- Vitaminas esenciales: aporta vitamina C y vitamina B6, fundamentales para el sistema inmunológico y el funcionamiento general del organismo, además de otros micronutrientes que contribuyen al equilibrio del cuerpo.
- Alta en potasio: es uno de los puntos fuertes de la papa y es un mineral clave para la salud muscular y el buen funcionamiento del corazón.
- Fibra y saciedad: consumida con cáscara, la papa aporta fibra que favorece la digestión y el tránsito intestinal. Además, genera sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir el picoteo entre comidas.






