

Desde que muere una persona hasta que se da el proceso sucesorio de todo su patrimonio, existen bienes que son de uso cotidiano, pero que generan dudas en la utilización por parte de los herederos: el caso más común es qué ocurre con el auto.
Las preguntas más frecuentes son: ¿se puede usar mientras se hace la sucesión? o ¿quién está habilitado a manejarlo? En este sentido, es importante tener en cuenta la Ley de Sucesiones para evitar multas, problemas con el seguro y responsabilidades penales.

En la Argentina, el vehículo del fallecido pasa a integrar la herencia desde el mismo momento de la muerte.
Eso significa que, hasta que se complete la sucesión, el auto no tiene un “dueño” individual sino que pertenece al conjunto de herederos. Sin embargo, esa situación no implica automáticamente que cualquiera pueda usarlo.
¿Se puede usar el auto mientras se tramita la sucesión?
Durante la sucesión, el auto sigue inscripto a nombre del fallecido en el Registro Automotor. Legalmente, el bien está “indiviso”, es decir, pertenece a dos o más personas al mismo tiempo, por lo que su uso debe ser prudente y justificado.
En la práctica, los herederos pueden solicitar al juez una autorización para usar el vehículo, sobre todo, si era de uso familiar o necesario para trabajar.

Si hay acuerdo entre todos los herederos, se puede admitir que uno de ellos utilice el auto, siempre que se haga cargo de los gastos, el mantenimiento y el seguro.
El problema está cuando no hay consenso o cuando un heredero usa el vehículo sin informar a los demás. En esos casos, puede haber reclamos judiciales y hasta pedidos de rendición de cuentas.
Las empresas automotrices exigen que el conductor esté habilitado y que se informe del fallecimiento del titular, ya que circular sin el seguro puede generar inconvenientes en caso de accidente.
Quién puede manejar el vehículo del fallecido legalmente
Mientras no se dicte la declaratoria de herederos y no se haga la transferencia, nadie es titular pleno del auto. Aun así, puede manejarlo un heredero o un tercero autorizado, siempre que cuente con:
- Licencia de conducir vigente.
- Cédula verde o azul válida.
- Seguro.
- Autorización judicial o acuerdo de herederos.
Con la nueva Ley de Sucesiones, se busca agilizar estos trámites y dar mayor seguridad jurídica, pero el principio sigue siendo el mismo: el auto no puede disponerse libremente hasta que termine la sucesión. Es decir, venderlo, transferirlo o usarlo como si fuera propio antes de tiempo puede traer consecuencias legales.
Entonces, el auto del fallecido puede usarse durante la sucesión, pero con cuidados y dentro del marco legal.
Siempre se recomienda estar asesorado en estas situaciones y ordenar la documentación desde el principio para evitar conflictos entre los herederos y con la Justicia.






