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El ritual del asado es uno de los más fascinantes que hay y si bien existen diferentes técnicas para preparar carne en la parrilla, existe un truco que es muy utilizado por los maestros parrilleros y se basa en frotar una cebolla por los fierros bien calientes.

Pasar cebolla por la parrilla antes de hacer el asado: para qué sirve

En la previa del asado, cuando las brasas ya están firmes y la parrilla caliente, frotar una cebolla cortada al medio sobre los hierros puede marcar la diferencia y hacer que los cortes salgan a la perfección.

Pasar una cebolla por la parrilla: para qué sirve y por qué lo recomiendan antes de hacer asado
Fuente: IA
Pasar una cebolla por la parrilla: para qué sirve y por qué lo recomiendan antes de hacer asado Fuente: IA

Cuando la cebolla entra en contacto con el calor, libera jugos naturales que ayudan a limpiar residuos adheridos a la parrilla y sus compuestos azufrados actúan como un desengrasante suave que arrastra restos de cocciones anteriores, dejando los fierros impecables.

Al mismo tiempo deja una película ligera que evita que los cortes se peguen y se rompan al momento de darlos vuelta y no acumulen suciedad o grasa acumulada. Por su parte, el resultado final es el de una superficie más limpia y con menor riesgo de que queden restos quemados.

El truco definitivo para hacer el mejor fuego en la parrilla

Tener un buen fuego es uno de los elementos fundamentales para todo asado ya que, si las brasas no están terminadas de hacer o son insuficientes, la carne quedará mal cocinada.

Pasar una cebolla por la parrilla: para qué sirve y por qué lo recomiendan antes de hacer asado
Fuente: IA
Pasar una cebolla por la parrilla: para qué sirve y por qué lo recomiendan antes de hacer asado Fuente: IA

Por tal motivo, para tener el mejor fuego en la parrilla habrá que seguir los siguientes pasos y recomendaciones:

  • Paso 1: colocar varios bollos de papel en la base del brasero o directamente sobre el piso de la parrilla. Es importante que estén sueltos y no compactados para permitir el ingreso de aire y facilitar el encendido inicial.
  • Paso 2: disponer encima pequeñas astillas de madera seca formando una estructura en forma de pirámide o cruzada. La clave es dejar espacios entre los trozos para que el oxígeno circule y el fuego crezca de manera natural.
  • Paso 3: encender el papel y dejar que las llamas tomen las astillas sin mover la estructura. En esta etapa conviene no intervenir demasiado para no desarmar la base del fuego ni apagarlo por exceso de manipulación.
  • Paso 4: cuando las astillas estén bien encendidas, agregar leña más gruesa de forma gradual. No se debe cargar todo de golpe porque eso puede ahogar la llama y generar humo excesivo.
  • Paso 5: esperar a que la leña se transforme en brasas rojizas cubiertas por una fina capa blanca. Esa señal indica que el calor es estable y que ya no habrá llamas intensas que quemen la carne por fuera.
  • Paso 6: distribuir las brasas de manera pareja bajo la parrilla según el tipo de cocción buscada. Se puede concentrar mayor calor en un sector y dejar otro más suave para cortes que requieren menor intensidad.