Tras una semana agobiante donde la sensación térmica se hizo sentir con fuerza, la humedad no dio tregua y el termómetro se mantuvo clavado por encima de los 30 grados, la pregunta en las calles es unánime: “¿Cuándo llega el agua?”.

Sin embargo, la realidad climática para los próximos días parece tomar un rumbo muy diferente al esperado por los vecinos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó su pronóstico extendido y trajo certezas para la Ciudad y el conurbano, despejando las dudas. Contra todo pronóstico de diluvio, el organismo oficial descartó precipitaciones significativas y confirmó que la estabilidad atmosférica será la norma, dejando a muchos con las ganas del “alivio”.

Para lo que resta de este jueves, el cambio de aire no vendrá por el lado de la lluvia, sino del viento. Si bien la máxima se sostiene en los 30 grados, se activaron alertas por ráfagas intensas del sector este, de entre 42 y 50 kilómetros por hora, que ayudarán a ventilar el ambiente hacia la noche.

El viernes amanecerá con cielo mayormente nublado, lo que ofrecerá un respiro del sol directo, pero sin agua. La temperatura oscilará entre los 23 y los 29 grados. Aunque hacia la noche aparece una probabilidad ínfima de inestabilidad (apenas un 0-10%), no se espera nada que obligue a cancelar planes ni a sacar el paraguas.

Alerta por temperaturas extremas en casi todo el país, ¿cuándo será el fin de la ola de calor y volverá a llover? (Fuente:Archivo)
Alerta por temperaturas extremas en casi todo el país, ¿cuándo será el fin de la ola de calor y volverá a llover? (Fuente:Archivo)

De cara al fin de semana, el panorama es alentador para quienes buscaban descansar al aire libre, aunque caluroso. El sábado 31 el cielo se mostrará con nubosidad variable y el calor volverá a ganar terreno, con una máxima prevista de 31 grados y nulas chances de precipitaciones.

El domingo 1 de febrero mantendrá la misma tónica, consolidando un fin de semana ideal para pileta. Con una mañana templada de 22 grados y una tarde que tocará nuevamente los 31, el verano empieza el mes con el pie derecho, descartando cualquier tipo de fenómeno meteorológico extremo.

El inicio de la semana laboral traerá un ascenso gradual pero sostenido de las marcas térmicas, volviendo a poner a prueba la resistencia térmica de los porteños. El lunes la máxima llegará a 32 grados, y para el martes 3 y miércoles 4, el calor apretará con mayor intensidad, alcanzando picos de 33 grados y mínimas altas de 24.

En definitiva, las ansiadas lluvias para “lavar” la humedad deberán esperar. Según el sitio especializado Windguru, las precipitaciones recién llegarían el fin de semana del sábado 7 y domingo 8 de febrero.