

La llegada de la primavera no solo trae temperaturas más agradables y días más largos. Para miles de personas también marca el comienzo de una temporada de alergias, estornudos, congestión nasal y ojos irritados.
En Buenos Aires, uno de los principales protagonistas es el plátano, una especie muy extendida en el arbolado urbano y cuyo polen puede desencadenar síntomas en personas sensibles.
En este contexto, una nueva herramienta permite consultar cuántos plátanos hay en cada cuadra de la Ciudad de Buenos Aires y detectar cuáles son las zonas donde la exposición puede ser mayor.
Mapa de plátanos en Buenos Aires: cuáles son las zonas con más árboles
El mapa clasifica las cuadras porteñas de acuerdo con la cantidad de ejemplares de Platanus x acerifolia, conocido popularmente como plátano de sombra.
La clasificación permite identificar tres niveles:
- Pocos: hasta 3 plátanos por cuadra.
- Varios: entre 4 y 6 ejemplares.
- Muchos: 7 o más árboles en una misma cuadra.
La herramienta fue diseñada precisamente para que las personas que padecen alergias estacionales puedan planificar sus recorridos y evitar, cuando sea posible, las calles con mayor concentración de estos árboles durante los meses de mayor presencia de polen.
Palermo, Flores y Villa del Parque: los barrios con más plátanos

Según los datos utilizados para elaborar el mapa, algunas de las zonas con mayor concentración de plátanos se encuentran en barrios como Palermo, Flores, Villa del Parque y Villa Santa Rita.
La distribución no es uniforme en toda la Ciudad. En cambio, en barrios del sur porteño como Villa Lugano, Nueva Pompeya y Villa Soldati, la presencia de esta especie es considerablemente menor según el relevamiento utilizado por la herramienta.
¿Por qué el plátano genera alergia en primavera?
El plátano se convirtió en una especie muy utilizada en Buenos Aires debido a su capacidad para adaptarse al ambiente urbano, tolerar la contaminación y generar grandes áreas de sombra.
El problema aparece durante la primavera: en septiembre comienza la liberación de polen, una sustancia que puede permanecer suspendida en el aire y ser transportada por el viento.
Especialistas explicaron que debe diferenciarse el polen de la conocida “pelusa” de los plátanos. El polen puede provocar una respuesta alérgica en personas predispuestas, mientras que las fibras que se desprenden de los frutos pueden generar irritación mecánica en ojos y vías respiratorias.
La exposición puede provocar síntomas típicos de rinitis y rinoconjuntivitis alérgica, entre ellos:
- Estornudos repetidos.
- Congestión o secreción nasal.
- Picazón en la nariz y la garganta.
- Lagrimeo y ojos enrojecidos.
- Tos o molestias respiratorias en algunos casos.
En personas con enfermedades respiratorias preexistentes, los síntomas pueden ser más importantes y requerir seguimiento médico.
Alergias de primavera: qué hacer para reducir los síntomas
La principal estrategia para quienes conocen su sensibilidad al polen es reducir la exposición durante los períodos de mayor circulación.
Algunas medidas que pueden ayudar son:
- Evitar las calles con mayor concentración de plátanos durante los días de mayor presencia de polen, especialmente si caminar por esos sectores desencadena síntomas.
- Mantener las ventanas cerradas durante los momentos del día en los que la concentración de polen sea elevada y ventilar los ambientes cuando las condiciones sean más favorables.
- Cambiarse la ropa al regresar a casa después de pasar varias horas al aire libre y lavar el rostro y el cabello para reducir las partículas que puedan haber quedado adheridas.
- Evitar secar la ropa al aire libre durante los períodos de alta concentración de polen, ya que puede acumular partículas alergénicas.
- Consultar a un especialista si los síntomas aparecen todos los años, interfieren con el descanso o las actividades cotidianas o se acompañan de dificultad para respirar.


