

La presión global por frenar el cambio climático empieza a cambiar el mapa laboral. Aunque todavía atrapa a pocos estudiantes, la ingeniería en energías renovables se perfila como una de las profesiones que más crecerá en la próxima década, impulsada por políticas ambientales más estrictas y por el avance de tecnologías limpias.
La transición hacia fuentes como la energía solar, la eólica y el hidrógeno verde ya no es una apuesta lejana: forma parte de las estrategias de desarrollo de casi todos los países.
Y ese cambio abre una demanda inédita de técnicos e ingenieros capaces de diseñar, instalar y mantener sistemas energéticos sustentables.
¿Por qué esta carrera será estratégica en los próximos años?
Distintos organismos internacionales, como la Agencia Internacional de Energía (IEA) y el Banco Mundial, estiman que el crecimiento de las energías renovables generará millones de empleos técnicos y especializados.
El mercado avanza más rápido que la formación académica, lo que anticipa un déficit de profesionales si la tendencia se mantiene.
Entre los factores que explican la relevancia de esta disciplina se encuentran:
Menos combustibles fósiles, más energía limpia
Los países endurecen sus metas ambientales y reducen su dependencia del petróleo y el gas. Esto crea proyectos nuevos, desde parques eólicos hasta plantas solares de gran escala.
Un flujo de inversión récord
Fondos internacionales, empresas tecnológicas y gobiernos destinan montos cada vez mayores a infraestructura renovable, lo que aumenta la necesidad de especialistas.
Escasez global de ingenieros formados
La demanda crece más rápido que la cantidad de profesionales. En muchos países, las vacantes quedan sin cubrir por falta de perfiles técnicos.
Nuevas regulaciones ambientales
La presión por cumplir normas climáticas empuja a las empresas a modernizar procesos y contratar equipos que lideren la transformación energética.

Cambios industriales de largo plazo
La industria, el transporte y la construcción adoptan modelos más sustentables, lo que abre oportunidades en energías limpias, almacenamiento, eficiencia energética e hidrógeno verde.
¿Qué hace un ingeniero en energías renovables?
Aunque la disciplina es relativamente nueva, sus áreas de trabajo abarcan distintos sectores y tecnologías. Entre las tareas más comunes se encuentran:
- Diseñar sistemas de energía solar y eólica.
- Analizar la viabilidad de proyectos renovables.
- Evaluar el rendimiento energético de empresas e industrias.
- Investigar nuevos materiales y tecnologías.
- Supervisar instalaciones y mantenimiento.
- Integrar sistemas a redes eléctricas inteligentes.
El perfil combina física, ingeniería eléctrica, gestión de proyectos y conocimientos ambientales.
Las universidades que ofrecen esta formación reportan un creciente interés de empresas que buscan profesionales antes de que terminen el grado.
Un mercado laboral que ya empezó a moverse
Aunque el pico de demanda se espera para dentro de unos años, el movimiento ya es evidente. Empresas de energía, constructoras, industrias pesadas y firmas tecnológicas abren cada vez más vacantes vinculadas a proyectos renovables.
Incluso gobiernos locales comienzan a contratar equipos técnicos para impulsar planes de eficiencia energética, movilidad eléctrica y producción de hidrógeno verde.
Para los especialistas, estudiar esta carrera hoy es equivalente a adelantarse a un mercado que todavía no cubre todas sus necesidades.


