

En un rincón remoto de Mendoza, al pie de la cordillera de los Andes, un grupo de empresarios invirtió en una estancia de 32.000 hectáreas con una finalidad poco habitual: contar con un lugar aislado y preparado para afrontar una eventual crisis mundial. El proyecto se llama Wamani y tiene entre sus principales impulsores al empresario argentino-español Martín Varsavsky.
En una entrevista con el diario británico Financial Times (FT), el magnate explicó qué escenario lo llevaría a trasladarse al establecimiento junto a su familia. “Mi mujer y yo acordamos que si China toma Taiwán o Rusia toma el Báltico, al día siguiente estaremos aquí”, afirmó.

Cómo es Wamani, la estancia de 32.000 hectáreas en Mendoza
Wamani está ubicada en el departamento de San Carlos, en el Valle de Uco, y se extiende sobre unas 32.000 hectáreas de terreno montañoso y árido. La propiedad fue adquirida en diciembre de 2023 por Varsavsky y otros cinco empresarios argentinos y estadounidenses.
El empresario posee el 50% del proyecto, mientras que la otra mitad se reparte entre sus socios. Según el Financial Times, la inversión acumulada hasta ahora ronda los US$ 10 millones.
En los últimos años, el campo incorporó casas prefabricadas, domos geodésicos y una pista de aterrizaje. También cuenta con instalaciones equipadas con paneles solares y caminos internos que permiten recorrer parte de la extensa propiedad.
La idea es avanzar hacia un esquema de autosuficiencia, con la posibilidad de incorporar ganado y desarrollar sistemas tecnológicos que puedan funcionar sin depender de los servidores de internet globales. Entre las alternativas que analiza Varsavsky está utilizar modelos de inteligencia artificial en computadoras alimentadas con energía solar.
Los desafíos que enfrenta
Aunque la ubicación remota es uno de los principales atractivos de Wamani, el entorno también presenta dificultades. La zona registra fuertes vientos que, en determinadas jornadas, pueden impedir que las personas salgan al exterior. Durante el invierno, algunas de las construcciones necesitan calefacción a leña, mientras que en verano requieren aire acondicionado.
El agua es otro factor central. La estancia cuenta con cuatro vertientes y cursos de agua, pero el avance del estrés hídrico en los Andes y los cambios en las nevadas generan interrogantes sobre la disponibilidad del recurso a largo plazo.
El Financial Times también señaló que el establecimiento se encuentra lejos de los centros urbanos y que para llegar es necesario utilizar una camioneta 4x4 o una aeronave.

Quién es Martín Varsavsky, el empresario detrás del refugio
Varsavsky es un empresario tecnológico argentino-español de 66 años que desarrolló compañías en sectores como las telecomunicaciones, los servicios de internet, las energías renovables y la biotecnología. Según una estimación de Forbes citada por el Financial Times, su patrimonio ronda los US$ 700 millones.
A lo largo de su trayectoria fundó cinco empresas que alcanzaron valuaciones superiores a los US$ 1.000 millones, conocidas como unicornios. También tuvo participación en iniciativas vinculadas con la educación argentina, como el portal Educ.ar.
En los últimos años, planteó la posibilidad de crear una “visa de tranquilidad” para atraer a extranjeros que busquen ingresar a la Argentina ante una eventual crisis internacional.

Los millonarios que se preparan para un posible apocalipsis
La iniciativa de Wamani se inscribe en un fenómeno conocido como survivalism: la preparación para enfrentar escenarios extremos, como una guerra nuclear, un colapso económico o una catástrofe climática.
Entre los empresarios tecnológicos que tomaron medidas de este tipo aparecen nombres como Mark Zuckerberg, quien construyó un refugio subterráneo en su propiedad de Hawái, y Peter Thiel, que adquirió tierras en Nueva Zelanda. El cofundador de LinkedIn Reid Hoffman también señaló años atrás que una parte importante de los multimillonarios de Silicon Valley tenía algún plan para afrontar un eventual desastre global.
En ese escenario, Wamani representa la apuesta de Varsavsky por un refugio en el sur del continente. Su decisión de trasladarse, sin embargo, dependerá de una situación geopolítica concreta: una escalada internacional que involucre a China o Rusia.





