

Un investigación científica realizado por científicos del Centro Médico Erasmus de Rotterdam, junto a investigadores de Unilever, se enfocó en dilucidar las causas por las que existen individuos que aparentan ser significativamente más viejos que otros, a pesar de compartir la misma edad.
El estudio reunió a más de 3000 participantes, quienes facilitaron su información genética o ADN y proporcionaron fotografías.
A pesar de que la exposición a rayos ultravioletas y el estilo de vida, como fumar o consumir bebidas alcohólicas, puede acelerar el envejecimiento, se identificó un gen que sería el principal responsable.

Los investigadores lograron reconocer el Gen MC1R, el cual parece ser el causante de que algunas personas tengan una apariencia más envejecida que otras y de la variabilidad en los ritmos de envejecimiento entre individuos.
Resultados del estudio sobre por qué algunas personas aparentan ser mayores
Los resultados de la investigación científica evidencian que las variaciones en el Gen MC1R son la causa por la cual ciertos individuos aparente mayor edad de la que realmente tienen.
El profesor de biología molecular forense en el Centro Médico Erasmus de Rotterdam, Manfred Kayser, indicó que este gen es el primero identificado en influir en la percepción de la edad y que “el único que tiene un efecto de dos años”.
El investigador de la Universidad de Liverpool, Joao Pedro de Magalhaes, subrayó que el gen MC1R presenta una conexión genética con los daños en la piel que fueron "inducidos por los rayos UV“, así como cualidades como la pigmentación, las pecas y el cáncer de piel.
Asimismo, destacó que estudios de mayor envergadura podrían revelar "muchas otras variantes genéticas" y sostuvo que “esto es solo el inicio de esta línea de investigación”.
Por su parte, el científico de Unilever, David Gunn, afirmó que identificar las causas del envejecimiento prematuro puede facilitar el desarrollo de productos para el cuidado de la piel y la salud, permitiendo así mantener a las "personas más jóvenes por más tiempo“.
La profesora dermatóloga de la Universidad de Leeds, Julia Newton-Bishop, manifestó que resulta complicado excluir el efecto potencial que el MC1R tiene sobre la resistencia de la piel ante la radiación solar.
“Es indudable que el gen tiene múltiples efectos complejos sobre las células de la piel, pero no considero que el estudio establezca mecanismos adicionales”, opinó Newton-Bishop. Adicionalmente, resaltó que la investigación simplemente sugiere que podría ser posible que "no todos los efectos estén relacionados con el sol“.
“Al identificar más genes vinculados a la percepción de la edad, podemos entender mejor la relación entre la edad que uno aparenta y su salud“, agregó Kayser.




