

En los casos en los que un matrimonio decide iniciar el divorcio hay ciertos requisitos que deben cumplirse. Uno de ellos es el reparto de bienes y cuál es la manera correcta en la que se dividen.
Para comprender cómo deben repartirse, resulta fundamental saber qué son los bienes gananciales. Según explica el Código Civil y Comercial de la Nación, se entiende que los bienes gananciales son aquellos que se adquieren una vez que la pareja se casa.
Además, no importa si fueron comprados por uno de los dos cónyuges ya que pertenecen a ambos. Un ejemplo claro para entender los bienes gananciales es que, si uno de los integrantes del matrimonio compró un auto con dinero de su sueldo, el vehículo es de ambos, debido a que fue adquirido en el matrimonio.
Cuáles son los bienes gananciales y qué rol cumplen en el matrimonio
Los bienes gananciales son todos aquellos que se obtengan durante el matrimonio y pueden ser de todo tipo, es decir muebles o inmuebles.

El Código Civil y Comercial de la Nación establece que los bienes gananciales son:
- Los comprados durante el matrimonio;
- Los ganados por hechos de azar como la lotería;
- Los frutos de los bienes propios o gananciales obtenidos durante el matrimonio (las cosechas de un campo, por ejemplo);
- Los créditos o indemnizaciones que reemplazan a un bien ganancial (por ejemplo, la indemnización que se cobre por el seguro de un auto que es de ambos).
En este aspecto, a partir del matrimonio todos los bienes adquiridos pasan a formar parte de un conjunto que pertenece a las dos personas y que se conoce como Régimen de Comunidad de Bienes.
¿Cuándo termina el Régimen de Comunidad de Bienes?
El Régimen de Comunidad de Bienes finaliza en las siguientes situaciones:
- Muere uno de los cónyuges.
- Se divorcian.
- Cambian el régimen de comunidad por el de separación de bienes, es decir que cada cónyuge tiene la libre administración y disposición de sus bienes, salvo la vivienda familiar que se rige por sus propias reglas.
Cómo se reparten los bienes en un divorcio
La distribución de los bienes tras un divorcio en Argentina depende, principalmente, del acuerdo al que hayan llegado los cónyuges y del régimen patrimonial que hayan elegido al casarse.

Si ambos presentan una propuesta de división y están de acuerdo, los bienes se reparten de acuerdo con lo establecido en ese convenio.
No obstante, cuando no existe un acuerdo, es necesario determinar bajo qué régimen se celebró el matrimonio. En el régimen de comunidad de ganancias, que era el único disponible antes del 1 de agosto de 2015, cada cónyuge conserva sus bienes propios, como los que tenía antes de casarse o los recibidos por herencia, y tiene derecho, en principio, a la mitad de los bienes gananciales adquiridos durante el matrimonio. La división, por su parte, debe contemplar las reglas legales aplicables a cada tipo de bien.
¿En qué cambia el régimen de separación de bienes?
En cambio, bajo el régimen de separación de bienes, incorporado por el Código Civil y Comercial de la Nación desde el 1 de agosto de 2015, cada integrante de la pareja conserva la titularidad de los bienes que adquirió y administra.
Sin embargo, la vivienda familiar tiene una protección especial y puede quedar sujeta a reglas específicas, por lo que su situación debe analizarse por separado.



