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Los buñuelos de acelga son un clásico indiscutido de la cocina argentina, presentes en almuerzos familiares y menús caseros desde hace generaciones. El problema es que su versión tradicional suele incluir grandes cantidades de harina y una cocción en aceite que suma calorías de más y los vuelve pesados.

Para quienes buscan comer más liviano, cuidar la alimentación o simplemente incorporar más verduras al día a día, existe una alternativa igual de sabrosa pero mucho más saludable: buñuelos de acelga sin harina y sin freír.

Sin harina ni fritura y súper esponjosos: cómo hacer los mejores buñuelos de acelga llenos de fibra (foto: archivo).
Sin harina ni fritura y súper esponjosos: cómo hacer los mejores buñuelos de acelga llenos de fibra (foto: archivo).

Esta receta no solo reduce notablemente los carbohidratos, sino que aprovecha todos los beneficios de la acelga, una verdura rica en fibra, hierro y vitaminas, que aporta saciedad y es ideal para sumar a una dieta equilibrada.

Los ingredientes necesarios para la preparación

Para preparar esta versión liviana y nutritiva, solo se necesitan los siguientes siete ingredientes básicos:

  • Acelga: 2 atados (usar solo las hojas, sin los tallos)
  • Cebolla: 1 unidad mediana
  • Zanahoria: 1 unidad mediana
  • Ajo: 1 diente picado
  • Huevos: 2 unidades
  • Fécula de maíz: 1 cucharada
  • Condimentos: sal, pimienta y, de manera opcional, nuez moscada o queso rallado bajo en grasas.

Paso a paso: cómo lograr buñuelos livianos y dorados

Para la preparación, lavar bien la acelga, hervirla unos minutos y escurrirlas. Una vez secas, picarlas finamente. Luego, rehogar la cebolla y la zanahoria cortadas bien pequeñas, sumar el ajo al final para que no se queme y conserve su sabor.

En un bol grande, combinar la acelga con los vegetales salteados, condimentar a gusto y agregar los huevos batidos con una cucharada de fécula de maíz. Si preferís agregar queso rallado, incorporarlo en este paso.

Luego, llevar la mezcla a la heladera durante unos 15 minutos. Esto ayuda a que tome consistencia y sea más fácil de manipular. Antes de la cocción, precalentar el horno y colocar la preparación en una asadera rectangular con buen recubrimiento antiadherente, apenas engrasada.

La cocción al horno es clave para lograr buñuelos dorados y crocantes. Para este paso, conviene usar una asadera amplia, con buen antiadherente, como la de Hudson y que permita cocinar varias unidades a la vez. Las placas rectangulares de metal con recubrimiento doble facilitan una cocción pareja y, además, hacen que la limpieza posterior sea rápida y sencilla.

La fuente rectangular de Hudson se destaca por su doble capa antiadherente, pensada para que las preparaciones se cocinen de manera pareja y se desmolden sin esfuerzo, incluso en recetas con salsas, huevos o queso. Su formato amplio de 34 cm permite trabajar con comodidad. Además, el acabado color cobre suma un diseño moderno y elegante, convirtiéndola en una pieza funcional que también aporta estética a la cocina.

Formar los buñuelos con una cuchara y distribuirlos dejando espacio entre sí. Cocinar a horno fuerte durante unos 15 minutos por lado, hasta que estén dorados y crocantes por fuera.