

La circulación de gripe comenzó a mostrar un crecimiento sostenido en distintas regiones de la Argentina y encendió la preocupación de las autoridades sanitarias. En medio de las bajas temperaturas y del aumento de enfermedades respiratorias, los casos vinculados a la influenza A (H3N2) registraron un fuerte incremento durante las últimas semanas.
Los datos oficiales difundidos en el Boletín Epidemiológico Nacional reflejaron un salto importante en los niveles de positividad detectados en los análisis realizados a nivel nacional. El avance del virus ya se encuentra presente en gran parte del territorio argentino y mantiene bajo vigilancia permanente a los organismos de salud.
Qué regiones registran más casos de influenza A
El último reporte epidemiológico indicó que la variante H3N2 continúa expandiéndose y ya fue detectada en 23 jurisdicciones del país. Las zonas más afectadas hasta el momento son el Noroeste Argentino y la región Centro, donde se concentra buena parte de los contagios reportados.

Además, especialistas del ANLIS Malbrán confirmaron nuevos casos correspondientes a un subclado específico del virus que actualmente representa la mayoría de las secuencias identificadas en Argentina durante este año. El seguimiento sanitario busca monitorear el comportamiento de esta cepa ante el aumento estacional de cuadros respiratorios.
Las recomendaciones del Gobierno ante el aumento de contagios
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias reforzaron la campaña de prevención y pidieron especial atención en los grupos considerados de riesgo. Entre las principales recomendaciones aparece la vacunación antigripal, señalada como una de las herramientas más importantes para reducir complicaciones y hospitalizaciones.
También se aconsejó permanecer en el hogar ante la aparición de síntomas, mantener los ambientes ventilados, reforzar la higiene de manos y cubrirse al toser o estornudar utilizando el pliegue del codo o pañuelos descartables. El crecimiento de los casos de influenza A coincide con el período de mayor circulación de virus respiratorios, una situación que suele agravarse durante las semanas más frías del año.




