- El primer dato: qué hace el S&P 500
- Los bonos ayudan a entender qué hay detrás de las acciones
- La Reserva Federal: el vínculo entre tasas y acciones
- El empleo de Estados Unidos llega tres días después
- El IPC de Estados Unidos puede cambiar las expectativas sobre las tasas
- Después de las elecciones, vuelven las ganancias de las empresas
- Nasdaq: qué pasa con las grandes tecnológicas
- ¿El movimiento alcanza a todo Wall Street?
- VIX: cuánto nerviosismo queda en el mercado
- La guía para las próximas semanas
- Qué mirar el día después de las midterms
Las elecciones de medio término de Estados Unidos terminan este martes y, desde la próxima rueda, Wall Street tendrá que procesar un resultado concreto. Para el inversor empieza otra etapa: la atención pasa del escenario electoral a las variables que pueden sostener o cambiar el rumbo de los mercados.
La primera reacción del S&P 500 será la señal más visible. Después habrá que mirar los bonos, las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal, los datos de empleo e inflación y, finalmente, las ganancias de las empresas.
El desafío para el inversor será distinguir cuánto del movimiento de Wall Street responde al resultado electoral y cuánto responde a las variables que ya condicionaban al mercado.
El primer dato: qué hace el S&P 500
El S&P 500 será la primera referencia para medir la reacción de Wall Street.
El índice sigue la evolución de las acciones de 500 grandes empresas de Estados Unidos y es uno de los principales termómetros del mercado accionario estadounidense.
La primera rueda después de las elecciones mostrará cómo se reacomodan los precios frente al resultado. Una reacción fuerte puede indicar que el desenlace tomó al mercado por sorpresa o que cambió una expectativa que los inversores tenían incorporada.
LPL Financial calculó que, desde 1970, el S&P 500 tuvo un retorno promedio de 14,1% durante los seis meses posteriores a las elecciones de medio término, un antecedente que sirve para poner el resultado en contexto.
Los bonos ayudan a entender qué hay detrás de las acciones
Después del S&P 500 conviene mirar el rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, una referencia importante para las tasas de interés de la economía estadounidense.
Su rendimiento también influye en la forma en que los inversores valoran las acciones y, por eso, conviene mirar acciones y bonos juntos.

Si el S&P 500 sube mientras baja el rendimiento del Treasury a 10 años, el mercado puede estar incorporando condiciones financieras más favorables. Si las acciones suben mientras también aumentan los rendimientos, la explicación puede estar en otro lugar: expectativas de mayor crecimiento, mejores ganancias empresarias o una lectura favorable del resultado político.
El rendimiento de los bonos también puede reflejar las expectativas sobre inflación, crecimiento, gasto público y déficit.
La Reserva Federal: el vínculo entre tasas y acciones
La Reserva Federal llega a las midterms con la tasa de fondos federales en un rango de 3,75% a 4%, después de la reunión del 28 de octubre. El banco central señaló entonces que la actividad económica continuaba expandiéndose a un ritmo firme y que la inflación seguía elevada.
El resultado electoral también puede cambiar las expectativas sobre las próximas decisiones de la Fed. Las tasas son una variable clave para las acciones: tasas más altas durante más tiempo suelen presionar las valuaciones, especialmente las de las empresas de crecimiento, mientras que un escenario de tasas más bajas puede favorecerlas.
El empleo de Estados Unidos llega tres días después
El calendario económico agrega un dato importante apenas tres días después de las elecciones. El viernes 6 de noviembre, el Bureau of Labor Statistics publicará el informe de empleo de Estados Unidos correspondiente a octubre. El reporte incluirá la creación de puestos de trabajo, la tasa de desempleo y la evolución de los salarios.
El dato puede generar movimientos en Wall Street porque ayuda a medir la fortaleza de la economía y también influye en las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal.
El último informe disponible mostró la creación de 29.000 empleos en septiembre y una tasa de desempleo de 4,2%.
Para el inversor, el dato será especialmente interesante porque llegará cuando el mercado todavía esté procesando el resultado electoral.
La atención estará puesta en tres números: empleo, desempleo y salarios. También será importante compararlos con las previsiones que tenía el mercado.
El IPC de Estados Unidos puede cambiar las expectativas sobre las tasas
El siguiente dato importante será el índice de precios al consumidor (IPC) de Estados Unidos correspondiente a octubre, que el Bureau of Labor Statistics publicará el martes 10 de noviembre.
El último registro disponible mostró una inflación interanual de 3,7% en septiembre, mientras que la inflación subyacente avanzó 2,6%.
Para Wall Street, el dato tendrá una consecuencia concreta: ayudará a determinar si las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal siguen el camino que los inversores tenían previsto.
Además, la evolución de precios de los alimentos, la energía, la vivienda y otros componentes puede ofrecer información diferente sobre la persistencia de la inflación.
Después de las elecciones, vuelven las ganancias de las empresas
Con el resultado electoral procesado, el mercado vuelve a una pregunta básica: qué están ganando las empresas y cuánto esperan ganar en los próximos meses.
Los balances permiten seguir los ingresos, los márgenes, las ganancias por acción y las previsiones de cada compañía. Para el inversor, esos datos ayudan a comprobar si las cotizaciones tienen respaldo en los resultados de los negocios.
Este punto tiene especial importancia entre las grandes empresas tecnológicas.
Durante 2026, buena parte de la atención estuvo puesta en las enormes inversiones en inteligencia artificial. Ahora el mercado también busca señales sobre cuánto de ese gasto puede convertirse en mayores ingresos, productividad y ganancias.
Nasdaq: qué pasa con las grandes tecnológicas
El Nasdaq ofrece una lectura específica sobre las acciones tecnológicas y de crecimiento.
Estas compañías suelen ser especialmente sensibles a los movimientos de las tasas porque una parte importante de su valuación depende de ganancias esperadas para los próximos años.

Por eso, si el Nasdaq se mueve de manera muy diferente al S&P 500 después de las elecciones, habrá que mirar qué pasa al mismo tiempo con los rendimientos de los bonos y las expectativas de ganancias.
En el caso de las compañías vinculadas con inteligencia artificial, además, habrá que seguir los resultados y las previsiones de inversión.
Una baja del Nasdaq puede tener causas muy diferentes: desde un aumento de las tasas hasta una revisión de las expectativas sobre las ganancias de las tecnológicas.
La clave está en encontrar esa explicación antes de sacar una conclusión sobre el mercado.
¿El movimiento alcanza a todo Wall Street?
El Russell 2000 puede ayudar a responder otra pregunta. El índice sigue a compañías estadounidenses de menor capitalización y permite observar qué pasa fuera del grupo de grandes empresas que tiene un peso importante dentro del S&P 500.
Comparar ambos índices permite saber si el movimiento se extiende por distintos grupos de acciones o queda concentrado en las compañías más grandes.
La amplitud del mercado aporta otra señal. Si suben muchas acciones junto con el S&P 500, la mejora tiene una participación amplia. Si el índice avanza mientras una cantidad importante de compañías queda rezagada, el movimiento tiene una base más estrecha.
VIX: cuánto nerviosismo queda en el mercado
El VIX mide las expectativas de volatilidad del S&P 500 y sirve como referencia para seguir el nivel de tensión que existe entre los inversores.
Después de las elecciones, una caída del VIX junto con una estabilización de las acciones puede indicar que parte de la incertidumbre de corto plazo quedó atrás.
Si el VIX sube, habrá que buscar qué factor está generando ese mayor nerviosismo. Puede tratarse de las tasas, los datos económicos, los resultados empresariales u otro acontecimiento.
La guía para las próximas semanas
Después de las midterms, el seguimiento de Wall Street puede ordenarse en cuatro niveles.
Primero, acciones y bonos
El S&P 500 mostrará la reacción inicial y el Treasury a 10 años ayudará a entender qué está descontando el mercado sobre las condiciones financieras.
Segundo, la Reserva Federal
Las expectativas sobre las próximas decisiones de tasas serán fundamentales para interpretar los movimientos de las acciones.
Tercero, los datos de la economía estadounidense
El informe de empleo del 6 de noviembre y el IPC del 10 serán las primeras pruebas importantes para esa lectura.
Cuarto, las empresas
Ganancias, márgenes, inversiones y previsiones permitirán comprobar cómo evolucionan los fundamentos que sostienen las cotizaciones.
Después entran las señales complementarias: Nasdaq, Russell 2000, amplitud del mercado, VIX, dólar, petróleo y sectores.
Qué mirar el día después de las midterms
La primera señal estará en el S&P 500. Después habrá que mirar qué hacen los bonos y las expectativas de tasas. En los días siguientes, empleo e inflación de Estados Unidos permitirán evaluar si cambia la visión sobre la Reserva Federal. Más adelante, las ganancias y previsiones de las empresas mostrarán si las cotizaciones encuentran respaldo en los resultados.
La clave estará en relacionar los dato: una suba de las acciones tiene un significado diferente si las tasas bajan; una baja del Nasdaq se lee de otra manera si las ganancias de las tecnológicas siguen creciendo; una caída del mercado puede tener un origen distinto si también aumenta el VIX.
Las midterms despejan una parte de la incertidumbre política. A partir de ahí, Wall Street volverá a mostrar cuánto pesan las tasas, la economía y las ganancias empresariales sobre el precio de las acciones.




