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Santiago Bulat trazó un panorama detallado sobre el futuro del mercado cambiario en la Argentina durante una entrevista con el canal de streaming Ahora Play. Para el economista, el escenario actual de calma responde a una combinación de factores temporales que podrían modificarse hacia la segunda mitad del año, llevando el valor de la divisa a un nuevo escalón.

“Hoy tenés como ese juego de mucha entrada de dólares y poca demanda”, explicó Bulat. Según su visión, actualmente confluyen “mejores precios internacionales, más oferta por las empresas que traen sus dólares de afuera y un flujo por parte del RIGI”. En contrapartida, señaló que “la demanda hoy está más que nada por minoristas, servicios o viajes, pero la fuerte de importaciones todavía no arrancó“.

El dólar en el segundo semestre: ¿qué espera Bulat?

Bulat proyecta que la reactivación económica traerá aparejada una mayor presión sobre el tipo de cambio. “Yo creo que el segundo semestre también va a tener más importaciones. Eso para mí te va a llevar el dólar a niveles más altos“, afirmó.

Al ser consultado sobre el valor nominal que podría alcanzar la divisa, el economista descartó saltos abruptos, pero validó una corrección alcista: “¿Qué significa niveles más altos? ¿2000? No, no lo creo ni por las tapas. Pero salir de la zona de 1400 para estar más cerca de 1600, algo así como ve el Rofex, a mí me parece algo hasta sano".

Para Bulat, el valor actual es percibido como una oportunidad para quienes necesitan divisas: "El dólar de 1400 me parece barato. Si uno lo ve en términos históricos, no estás pagando un dólar alto".

El impacto en la competitividad y el empleo

Uno de los puntos más críticos de su análisis se centró en cómo el nivel actual del tipo de cambio real afecta a la estructura de costos de las empresas. Bulat advirtió que, en una economía que aún no realizó reformas de fondo, la apreciación puede ser contraproducente.

“La apreciación del dólar o tener un dólar bajo hace que haya ciertos costos que vos podés bajar y otros costos no los podés bajar, y entonces te queda una estructura dolarizada alta”, describió. Esta situación impacta directamente en el mercado laboral: “Con Alberto Fernández tenías sueldos a 500 dólares, hoy tenés sueldos a 1500 dólares promedio en el sector privado formal. Pesa mucho más la estructura de costos y por eso al empleo probablemente le cueste más subir“.

Finalmente, Bulat destacó la dificultad de los sectores con márgenes ajustados para sobrevivir en este contexto. “El que venía con márgenes finos, sigue con costo financiero alto, costo laboral aumentando e impuestos altos; ese es el que está más complicado”, concluyó, diferenciándolos de los sectores beneficiados por el RIGI, como minería y energía, que poseen márgenes de rentabilidad superiores.