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La expectativa de una tregua en Medio Oriente, la caída del petróleo y la previa al inicio de la reunión de la Reserva Federal (Fed) trajeron ayer algo de alivio a los mercados internacionales tras varias semanas de fuerte tensión y volatilidad. Ese cambio de clima también se trasladó a la plaza local, donde las acciones recuperaron terreno, aunque la deuda soberana reaccionó con más cautela.

En ese sentido, desde Balanz, Marcos Montero, Sales Trader de la Mesa IFA, destacó a El Cronista que el inicio de la semana mostró “un cambio de clima”.

“La expectativa de una tregua y la ausencia de nuevos ataques aportaron algo de alivio a los mercados internacionales”, afirmó. Eric Paniagua, socio de PX Capital, sostuvo que la rueda mostró un comportamiento cambiante en Wall Street. “El mercado había arrancado muy positivo por la expectativa de una tregua, pero después se dio vuelta”, señaló. 

Uno de los datos clave del día en la plaza local fue que el avance de la Bolsa resultó moderado por el retroceso de algunas compañías energéticas, que acompañaron la baja del petróleo. El Brent cedió 8,7% hasta los u$s 88,4 luego del fuerte rally de la semana pasada.

En ese contexto, el S&P Merval avanzó 0,65% y cerró en 3.305.315 puntos y en dólares volvió a ubicarse por encima de las 2150 unidades. Recuperó, así, parte del terreno perdido en las últimas ruedas. Entre las acciones líderes se destacaron Cresud (+1,46%), BYMA (+1,32%) y BBVA (+1,29%), mientras que las mayores bajas correspondieron a Transportadora de Gas del Sur (-1,53%), Pampa Energía (-0,81%) y Central Puerto (-0,54%).

La recuperación fue todavía más marcada entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York. Las mayores subas fueron para IRSA (+3,95%), Cresud (+3,62%) y Banco Macro (+3,46%). En contraste, las compañías vinculadas al petróleo quedaron rezagadas. YPF cayó 0,97%, Pampa Energía perdió 0,37% y Transportadora de Gas del Sur cedió 0,03%.

Subió el riesgo país

En renta fija predominó un rebote moderado luego de las bajas de la semana pasada. Los Globales registraron leves avances en la mayoría de los tramos de la curva, con subas de hasta 0,24%, mientras que entre los Bonares el comportamiento fue dispar.

Los títulos de vencimiento más corto, como el AL29 y el AL30, avanzaron 0,04% y 0,10%, respectivamente, mientras que los de mayor duration cerraron con bajas de hasta 0,21%. Pese a esa recuperación, el riesgo país elaborado por JP Morgan volvió a subir y cerró en 442 puntos básicos, un avance de 1,1% respecto de la rueda anterior. 

Paniagua destacó que, pese a ese comportamiento, “para los bonos argentinos no fue un mal día”, pero advirtió que la atención del mercado local comienza a desplazarse hacia otra variable: “Empieza a preocupar un poco la evolución del tipo de cambio. El dólar está presionando al alza y me parece que por ahí viene la mayor preocupación para el argentino promedio”, dijo.

No obstante, la atención de los inversores continuará puesta durante los próximos días en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal y en las declaraciones que realice mañana el presidente del banco central estadounidense, Kevin Warsh. Si bien no se esperan cambios en las tasas de interés, el mercado buscará señales sobre el ritmo de los futuros recortes. Desde Guardian Capital señalaron que la reunión del FOMC llega en un momento de “delicado equilibrio”. 

“Ni nosotros ni la mayoría del mercado espera un movimiento de tasas esta semana. El mercado laboral, aunque más moderado, sigue siendo resistente y los datos de inflación de junio respaldan mantener la tasa sin cambios. Sin embargo, el regreso de la inestabilidad en Medio Oriente volvió a impulsar el precio del petróleo y reavivó parte de las preocupaciones inflacionarias”, indicaron.

En el plano doméstico, la City seguirá de cerca la publicación de nuevos indicadores económicos, la próxima licitación del Tesoro (más información en página 15) y cualquier novedad vinculada a la relación entre el Gobierno y el Fondo Monetario. Montero señaló que el mercado buscará señales que confirmen una recuperación más firme de la actividad. “Los últimos indicadores muestran un avance desigual, con un fuerte desempeño de los sectores agropecuario y energético”, explicó.Subieron los ADR

La recuperación fue más marcada entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, donde el buen desempeño de Wall Street impulsó principalmente a los papeles financieros e inmobiliarios.

Cinco factores globales

Más allá del rebote de este lunes, el mercado considera que el verdadero examen llegará durante los próximos días. La atención estará concentrada en cinco factores internacionales que podrían definir el rumbo de los activos financieros.

El primero será la reunión de política monetaria de la Reserva Federal, donde se espera que las tasas permanezcan sin cambios. Sin embargo, el foco estará puesto en las señales que deje Jerome Powell sobre el momento en que podrían comenzar los recortes de tasas.

También seguirá bajo la lupa la evolución del precio del petróleo, luego de las recientes tensiones en Medio Oriente. Si bien el conflicto perdió intensidad, cualquier nueva escalada podría volver a modificar las expectativas sobre inflación y crecimiento global.

Otro factor clave serán los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, una referencia central para los mercados emergentes. Una suba de las tasas largas suele reducir el atractivo relativo de activos más riesgosos, como la deuda argentina.

A eso se suma la nueva ronda de aranceles impulsada por la administración de Donald Trump, que mantiene abiertas las dudas sobre el comercio internacional y el crecimiento de la economía mundial.

Por último, comienza una de las semanas más importantes de la temporada de balances corporativos en Estados Unidos. Los resultados de gigantes tecnológicos como Microsoft, Apple, Amazon y Meta podrían marcar el rumbo de Wall Street y, por contagio, del resto de los mercados.

Con ese escenario por delante, los operadores consideran que el comportamiento de los activos argentinos seguirá dependiendo, al menos en el corto plazo, de la evolución del contexto internacional. Aunque las acciones encontraron un respiro gracias al mejor clima externo, la evolución de los bonos y del riesgo país muestra que el mercado todavía espera señales propias que permitan consolidar una recuperación más firme.