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Por la renovada tensión en Medio Oriente, vuelve a dispararse el precio del petróleo y el mercado teme por el futuro de la inflación.

La preocupación sobre la inflación llega luego de los comentarios del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en Jackson Hole, quien dio señales de posibles subas de tasas para bajar el nivel de precios en EUU.

Sigue el conflicto

La tensión en Medio Oriente no se reduce.

Durante las últimas horas, Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques por primera vez en más de un mes, lo que representa una importante escalada en el conflicto y reaviva los temores de nuevas hostilidades.

Esto provocó una nueva preocupación sobre la apertura del estrecho de Ormuz, en donde circula gran cantidad del petróleo que se comercializa internacionalmente, provocando una suba del precio del crudo.

Los futuros del crudo Brent suben 3,4% y cotizaban a u$s 91,09 el barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) avanza 3,4%, hasta los u$s 86,22 el barril.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció el lunes un ataque contra dos bases estadounidenses en Jordania en respuesta a un ataque estadounidense contra la isla de Larak durante el fin de semana, según informaron medios iraníes.

Las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak el domingo, después de que el ejército estadounidense informara que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria estaba preparando cohetes con minas marinas para su lanzamiento en el estrecho de Ormuz, según confirmó el Comando Central de Estados Unidos a MS NOW.

Larak, una pequeña isla iraní en el estrecho de Ormuz, se ha convertido en un punto estratégico para Teherán en cuanto a control militar y marítimo, utilizado por la Guardia Revolucionaria para monitorear el tráfico marítimo a través de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.

Esto mismo también fue confirmado por oficiales del Gobierno de EEUU.

«Puedo confirmar que hoy mismo las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzadores iraníes en la isla de Larak. Se observó a miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica preparándose para lanzar cohetes con minas marinas al estrecho de Ormuz», declaró el capitán de la Armada Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos.

Además, la tensión parece no ceder ya que el presidente estadounidense Donald Trump extendió sus amenazas militares contra Irán a la isla de Kharg, principal terminal de exportación de petróleo del país, afirmando en una publicación de Truth Social el domingo por la noche que “¡va a ser reducida a escombros!”.

El ataque del domingo fue el primer ataque estadounidense contra posiciones iraníes reconocido públicamente desde finales de julio.

La guerra se ha prolongado durante seis meses y ha perturbado gravemente el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para los envíos mundiales de energía.

Impacto en Wall Street y la Fed

La tensión en Medio Oriente tiene impactos sobre Wall Street ya que las acciones inician la semana a la baja.

Los futuros del Dow Jones caen 0,18%, mientras que el S&P500 también retrocede 0,17% y el Nasdaq baja 0,1%.

La tensión en Medio Oriente y la suba del petróleo hace que el mercado siga temiendo sobre los riesgos inflacionarios ya que una renovada suba del crudo presiona sobre la marcha de la inflación en EEUU.

Además, dichas preocupaciones se dan en un contexto en el que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, dio un discurso el viernes en la reunión de bancos centrales en Jackson Hole, afirmando que todavía la Fed tenía trabajo que hacer para bajar la inflación.

Esto fue interpretado por el mercado como una posible señal de nuevas subas de tasas de la Fed, algo que los inversores vieron con preocupación, provocando subas en las tasas de interés de los bonos del tesoro de EEUU, así como caídas en las acciones.

Actualmente los operadores prevén una probabilidad cercana al 60% de una subida de tipos en la reunión de septiembre, un fuerte aumento con respecto al 41,4% de la semana anterior.

Dicho cambio se dio justamente luego de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, declarara que los responsables de la política monetaria podrían tener que subir los tipos de interés si la inflación no se modera hasta el objetivo del 2% del banco central.

Las declaraciones de Warsh, realizadas el viernes durante su primera aparición en el simposio de la Reserva Federal en Jackson Hole, se produjeron tras la publicación de datos mixtos en las últimas semanas.

Un informe sobre la inflación al consumidor publicado a principios de mes mostró presiones inflacionarias moderadas, pero el indicador de Gasto en Consumo Personal (GCP), la referencia de la Reserva Federal, fue superior al esperado.

Esta incertidumbre podría aumentar la expectación ante el informe mensual de empleo de Estados Unidos, previsto para el 4 de septiembre. Los informes recientes no indicaban que “las tendencias subyacentes hubieran mejorado significativamente”, afirmó Warsh el viernes.