En esta noticia

Los nubarrones de tormenta se ciernen sobre los mercados globales y sobre la plaza local. A un año de las elecciones presidenciales de 2027, los activos argentinos volvieron ayer a sufrir la aversión al riesgo global: los ADR cayeron en Wall Street hasta 6% y los bonos en dólares perdieron 0,5%.

El riesgo país, en tanto, subió 4,5% hasta los 704 puntos básicos y ya acumula un aumento de 13,7% en lo que va de octubre.

El derrumbe de las acciones tecnológicas y el aumento del precio del petróleo tiñeron de rojo a los mercados internacionales. El Nasdaq retrocedió 2,6% y el S&P 500 bajó 1,2%. El único que salió indemne fue el Dow Jones, que avanzó apenas 0,02 por ciento.

Además, el VIX, el índice que mide la volatilidad en el mercado, trepó 18,4% hasta 19,7 puntos. La rueda estuvo marcada por una nueva corrección en las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, tras los balances de Meta y Tesla y las dudas sobre el fuerte nivel de inversión de las compañías del sector.

La contracara fue el barril de crudo Brent, que trepó hasta u$s 112,9, alcanzando máximos de cinco meses, mientras que el WTI avanzó hasta los u$s 99. El movimiento se produjo luego de nuevos ataques hutíes sobre infraestructura saudita, que reavivaron los temores por posibles interrupciones en la oferta de crudo de la región.

“La plaza financiera local sintió el impacto del clima adverso global en combinación con la cautela del mercado doméstico tras el débil dato del EMAE de agosto (0,1% mensual). El índice MSCI Merval cedió un 1,5% en pesos hasta las 98.011,86 unidades”, remarcó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.

El Merval medido en dólares cayó, por su parte, 1,2 por ciento.

Los ADR de empresas argentinas también cotizaron en rojo en Wall Street, lideradas por Ternium, que bajó 6,1%. Estuvo secundada por Corporación América y Tenaris, que bajaron 4% y 3,9%, respectivamente.

En una jornada donde también aumentó la presión cambiaria, el Banco Central compró u$s 61 millones y las reservas brutas internacionales cerraron en u$s 50.166 millones.

<div class="migrated-promo-image__description"><div class="migrated-promo-image__source">Fuente: Archivo</div></div>
Fuente: Archivo
Fuente: Archivo

El mercado pide más

“El regreso del riesgo país por encima de los 700 puntos deja una señal que va mucho más allá de la volatilidad diaria. El mercado empieza a exigir algo diferente, mayor certeza sobre cómo se financiarán los vencimientos de deuda de 2027”, explicó Martín Mazza, director de MM Investments.

“La paradoja es que el Banco Central puede continuar comprando dólares y sostener cierta estabilidad cambiaria, pero los bonos pueden seguir bajo presión si los inversores no perciben una solución estructural al problema de financiamiento”, agregó el analista.

La suba del riesgo país ya no sólo cerró la ventana de oportunidad para que Argentina vuelva a los mercados internacionales, sino que también encarece las futuras emisiones de deuda de provincias y empresas. “El verdadero desafío de Argentina ya no pasa solamente por ordenar las cuentas públicas o reducir la inflación, sino por transformar esa estabilidad en confianza, inversión y acceso genuino al crédito internacional. Mientras el riesgo país permanezca elevado, no solamente se verá afectado el financiamiento del Estado, sino también el costo de capital de las empresas y sus posibilidades de crecimiento”, concluyó Mazza.

Alivio para la renta fija global

Los rendimientos de los Treasuries cerraron con fuertes bajas a lo largo de la curva. La tasa a 2 años retrocedió 15 puntos básicos hasta 4,65%, mientras que la de 10 años cayó también 15 unidades hasta 4,97%. De esta manera, el spread entre ambos tramos se ubicó en 31 puntos.

Los datos del mercado laboral en Estados Unidos volvieron a mostrar una economía resiliente. Los pedidos de subsidio por desempleo bajaron a 194.000, cerca de mínimos de 57 años. Por su parte, las solicitudes continuas subieron levemente hasta 1,73 millones, manteniendo la señal de un mercado laboral con pocos despidos, aunque con un ritmo de contratación más moderado.