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El Banco Central (BCRA) avanza con el plan de acumulación de reservas y acumula seis ruedas consecutivas adquiriendo divisas en el mercado oficial. Este lunes, la entidad monetaria informó la compra de u$s 55 millones y ya suma u$s 273 millones en lo que va del año.

A esto se le suma el pago de los vencimientos de los bonos globales y bonares de casi u$s 4200 millones. A pesar de estas señales positivas, y un mercado de cambios quieto, el riesgo país no quiebra aún los 500 puntos y por momentos se acerca a los 600.

En este contexto, el economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, cree que aún hay “asignaturas pendientes” que el Gobierno debe resolver en materia financiera.

Por qué bajar el riesgo país es clave para estabilizar las arcas del Central

En diálogo con Radio El Observador, Tiscornia calificó al riesgo país como una “materia pendiente” de la actual gestión. Si bien destacó que el indicador mostró una mejora respecto a los niveles de incertidumbre previos a las elecciones de medio término, cuando llegó a superar los 1000 puntos básicos, consideró que los actuales 570 puntos todavía no resultan suficientes.

“Estamos más cerca de algo razonable, pero todavía sigue siendo un nivel alto”, señaló. En esa línea, explicó que el indicador impacta sobre la capacidad del Gobierno para gestionar su deuda. “Eso tiene una implicancia en la acumulación de reservas del Banco Central, que también es un tema pendiente”, añadió.

Tiscornia aseguró que el equipo económico tiene “asignaturas pendientes” que el Gobierno debe resolver de cara en materia financiera a los próximos meses.
Tiscornia aseguró que el equipo económico tiene “asignaturas pendientes” que el Gobierno debe resolver de cara en materia financiera a los próximos meses.

Como prueba de esta dificultad, el analista citó lo ocurrido con el pago de la deuda en enero. Según su visión, el Gobierno intentó salir al mercado para captar fondos y, aunque logró algunos resultados en diciembre, el proceso no fue “tan aceitado” como se hubiese esperado. “No está resuelto ese tema, y eso que es una materia pendiente”, remarcó.

De todas formas, planteó que, si la Casa Rosada logra mantener el rumbo actual y cumplir con su plan de fortalecimiento de las arcas del Banco Central, la economía argentina podría consolidar una mejora en sus variables financieras y, por lo tanto, en la estabilidad cambiaria.

Si el Gobierno sigue el camino que viene manteniendo en 2026, me parece que poco a poco esto debería ir mejorando también”, completó Tiscornia al respecto.

Inflación 2026: qué se espera para los próximos meses según Tiscornia

Otro de los temas que abordó el economista fue la suba de la inflación en el corto plazo y marcó como factor determinante el precio de la carne. Anticipó que, si bien el valor de este producto comenzó a moderarse a finales de diciembre, enero suele ser un mes complejo por el peso del sector turístico.

Asimismo, advirtió que marzo será un punto crítico por el inicio de las clases y recordó que el rubro educación llegó a subir un 21% en el mismo período del año pasado.

Al abordar la situación del consumo, Tiscornia vinculó su estancamiento con el proceso de “sinceramiento de precios” llevado adelante por el gobierno actual. A su entender, al corregir las tarifas de servicios públicos y el tipo de cambio que la gestión anterior mantenía “pisados”, se produjo una inevitable pérdida de poder adquisitivo.

El economista también remarcó que la economía argentina se vio prácticamente paralizada durante gran parte de 2025 debido a la incertidumbre electoral. La compra de dólares y las altas tasas de interés propias de un año de comicios afectaron el desempeño del consumo.

No obstante, sus perspectivas para 2026 son más optimistas. “Hay una buena perspectiva para el consumo. Hay muchas cosas favorables: no va a estar todo el problema que hubo el año pasado, y gran parte de la corrección del tema de las tarifas de servicios públicos ya se hizo. Son cosas que van a jugar a favor”, finalizó.