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Mirar el ranking de los CEDEAR que más subieron durante el último mes y elegir uno de los primeros puede parecer una forma sencilla de decidir dónde invertir. Sin embargo, el rendimiento reciente debería ser, entre tres variables básicas, la última en analizarse.

Antes aparecen el volumen negociado y la volatilidad. Y aun esas tres variables no reemplazan una pregunta fundamental: qué empresa o activo existe detrás del certificado que se está comprando.

Seguir esa lógica tiene como objetivo esencial el conseguir una cobertura ante la posibilidad de movimientos especulativos.

Rodrigo Fregenal, CEO de REF Capital, sintetizó qué es lo que debería observar un inversor antes de entrar en un CEDEAR: “Entre esas tres variables, empezaría por el volumen negociado, porque permite saber si existe suficiente liquidez para comprar y vender sin pagar una diferencia demasiado grande entre las puntas”.

Después ubica la volatilidad, para determinar si los movimientos que puede experimentar el precio son compatibles con el plazo y el riesgo que está dispuesto a soportar cada inversor. Y recién entonces aparece el rendimiento.

“El rendimiento reciente debería quedar en último lugar: muestra lo que ya pasó, pero no garantiza que vaya a repetirse ni determina si la acción está cara o barata”, advirtió Fregenal a El Cronista.

Volumen del CEDEAR: qué tan fácil es comprar y vender

El volumen indica cuánto se negoció de un activo durante determinado período y funciona como una referencia fundamental sobre su liquidez. Un CEDEAR muy negociado suele contar con mayor facilidad para encontrar compradores y vendedores.

Esto también puede reducir la diferencia entre la mejor oferta de compra y la mejor oferta de venta, lo que en el mercado se conoce como spread o diferencia entre puntas. Para Fregenal, ésa debería ser la primera variable a mirar.

Pero el volumen también aporta información sobre el movimiento del propio activo.

“El volumen es útil para determinar la fuerza de una tendencia: un movimiento de precio acompañado por alto volumen suele tener más consistencia que uno con bajo volumen”, explicó.

Julio, por ejemplo, dejó un ejemplo particularmente útil para entender qué no significa tener alto volumen.

Micron Technology (MU) fue por amplia diferencia el CEDEAR más negociado del mes, con un promedio diario de $39.400 millones.

Microsoft quedó segunda, con $ 11.300 millones, seguida por Vista, con $ 9000 millones; Meta, con $ 7400 millones; y Nvidia, con $ 6900 millones.

Sin embargo, Micron terminó julio con una pérdida de 25,3% en pesos. Ser el CEDEAR más líquido y negociado no lo convirtió en el más rentable. Volumen y rendimiento miden cosas distintas.

Volatilidad del CEDEAR: cuánto puede moverse el precio

La segunda variable que Fregenal recomienda observar es la volatilidad.

En términos simples, permite medir cuánto oscila el precio de un activo. Dos inversiones pueden terminar ofreciendo un rendimiento semejante después de determinado período, pero haber recorrido caminos completamente diferentes para conseguirlo.

“La volatilidad sirve para evaluar si las oscilaciones son compatibles con el plazo y la tolerancia al riesgo del inversor, ya que no todos están dispuestos a soportar las mismas variaciones de precio”, señala el CEO de REF Capital.

El relevamiento de Galicia vuelve a mostrar diferencias importantes.

Tomando la volatilidad anualizada de los últimos 60 días, Berkshire Hathaway (BRKB) aparecía entre los CEDEAR menos volátiles, con alrededor de 15%. Pfizer y Visa rondaban 21%, mientras que otros activos de la muestra alcanzaban niveles cercanos a 30% o 31%.

Esto no significa que el CEDEAR con menor volatilidad sea necesariamente “mejor”, ni que vaya a ganar más.

La información responde otra pregunta: qué intensidad tuvieron sus oscilaciones recientes. Para una persona que puede tolerar grandes movimientos de precio, una determinada volatilidad puede resultar aceptable; para otra que puede necesitar el dinero en poco tiempo o tiene menor tolerancia al riesgo, la misma variación puede ser problemática.

Rendimiento del CEDEAR: por qué el dato más atractivo debería mirarse último

Los datos de julio muestran por qué perseguir solamente ese ranking puede resultar engañoso. Entre los CEDEAR de mejor desempeño hubo subas superiores al 30% en apenas un mes, mientras que entre los peores se registraron pérdidas mayores al 20%.

Ese rendimiento sirve para conocer qué ocurrió antes ni lo que ocurrió después.

“Uno de los errores más comunes es comprar únicamente porque el CEDEAR fue el que más subió durante el último mes. Eso suele llevar a entrar tarde, después de una suba fuerte, sin comprender qué la produjo ni qué riesgos se están asumiendo”, advirtió Fregenal.

Una acción puede haber subido porque mejoraron las perspectivas de la compañía, porque presentó resultados superiores a los esperados, por una tendencia sectorial o porque el mercado elevó fuertemente la valuación que está dispuesto a pagar por ella.

Comprar después de ese movimiento sin entender su origen implica asumir que el pasado continuará.

“El rendimiento pasado no garantiza rendimientos futuros y tampoco es una medida válida por sí sola de valuación”, remarca Fregenal.

El error de mirar solamente la suba en pesos

En los CEDEAR aparece además una particularidad adicional. El inversor argentino no está observando directamente el precio de la acción extranjera.

Un CEDEAR es un certificado emitido en la Argentina que representa un activo del exterior. Cada uno tiene un ratio de conversión que determina cuántos certificados equivalen al activo que cotiza en el mercado de origen.

Su precio local también está influido por el tipo de cambio financiero. Por eso, una suba de 20% en pesos del CEDEAR no necesariamente significa que la acción de la empresa haya ganado 20% en Wall Street.

“También es frecuente confundir la suba en pesos con el desempeño real de la empresa: una parte del movimiento puede deberse al tipo de cambio y no al activo subyacente”, explica Fregenal.

Esta diferencia también lleva al especialista a hacer una recomendación específica para quienes utilizan herramientas de análisis técnico.

“Siempre recomiendo aplicar el análisis técnico sobre la acción subyacente y no sobre el CEDEAR, ya que el CEDEAR incorpora distorsiones adicionales por el tipo de cambio y la estructura del instrumento”, sostiene el especialista.

Antes de los tres números: saber qué se está comprando

Volumen, volatilidad y rendimiento sirven, entonces, para responder preguntas distintas.

El primero ayuda a evaluar la liquidez y la fortaleza de determinados movimientos. El segundo permite dimensionar cuánto viene oscilando el precio. Y el tercero muestra lo que efectivamente ganó o perdió durante un período.

Pero ninguno explica por sí mismo si la compañía detrás del certificado constituye una inversión atractiva.

“Antes de invertir conviene analizar la empresa o el activo subyacente, su valuación, perspectivas y el sector al que pertenece, ya que el contexto sectorial influye mucho en su comportamiento”, plantea Fregenal.

A eso agrega el objetivo de la inversión, el horizonte temporal, el nivel de riesgo que puede asumir cada persona y la diversificación de la cartera.

Por eso, el ranking de los que más ganaron puede ser el comienzo de una búsqueda, pero difícilmente debería ser el criterio para terminarla.