

A pesar de mantener el superávit fiscal, comercial y una recuperación sostenida de reservas por parte del compra de reservas sostenida por parte del Banco Central, la Argentina enfrenta el desafío de transformar esos indicadores macroeconómicos en un flujo real de capitales.
Según Gustavo Neffa, economista y director de Economía y Finanzas en FinGurú, la llegada de inversiones está condicionada por dos factores fundamentales: el escenario político en Estados Unidos y la evolución del riesgo político local reflejado en las encuestas.
Sobre las elecciones de medio término, en las que Donald Trump podría salir debilitado, Neffa relativizó su impacto si bien señaló un posible cambio en el escenario.
“Hacia afuera podrá tomar las mismas decisiones que tomó anteriormente, incidiendo sobre las políticas del Tesoro para ayudar a Argentina llegado el caso”, explicó en diálogo con Ahora Play. En esa línea, agregó: “Gran aliado en la región de Estados Unidos es Argentina, pero tiene otros países que han ido moviéndose, girando de la izquierda hacia la derecha de manera más evidente”.
El segundo condicionante es el riesgo político doméstico. Aunque el Gobierno logró estabilizar variables macroeconómicas “en tiempo récord”, el mercado comienza a observar con atención la sostenibilidad social y electoral del modelo.
“Las apuestas en Polymarket dan un 47% a Milei contra un 41% a Kicillof. Todavía hay un gap importante; hay quienes están indecisos, pero hoy por hoy, hay una diferencia a favor del Gobierno”, precisó.
El mercado y las encuestas
Neffa advirtió que los mercados ya están reaccionando a la baja en la intención de voto al Presidente en las encuestas: “Los mercados votan en silencio, a través del precio (...). Si miramos los precios que han caído (acciones y bonos) en una semana que fue buena para Wall Street, te están marcando la aparición de estas encuestas”.

En su opinión, para que las inversiones finalmente lleguen, el Gobierno debe resolver cómo pasar del ajuste fiscal a la reactivación sin descuidar la inflación.
Y no hay opciones fáciles para el especialista: “El Gobierno podría bajar todavía más los encajes, podría absorber vía licitaciones los pesos sobrantes. O vas a bajar la inflación o vas a meterle plata en el bolsillo a la gente. De nuevo te encontrás en una encrucijada como la de diciembre”.
En última instancia, para Neffa el flujo de capitales dependerá de que el “frente político” no opaque los logros económicos: “Hay disconformidad, pero también lo que significa un cambio puede ser el retroceso. El metro cuadrado define”.



