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El riesgo país arrancó la semana con una baja contundente y se ubica en 528 puntos básicos, y retorna así a mínimos de febrero. La caída diaria de 21 puntos básicos se suma a un ajuste mucho más profundo en el mes (-56 bps).

Detrás de este movimiento hay, en primer lugar, un contexto global más favorable. La descompresión del riesgo geopolítico alivió la presión sobre tasas y commodities, y reactivó el apetito por activos de riesgo. En ese escenario, la deuda argentina amplifica el movimiento y se beneficia más que el promedio emergente cuando el flujo vuelve.

A nivel local, el mercado empieza a convalidar cierta mejora en el frente financiero. La fuerte compra de divisas por parte del BCRA, junto con una dinámica cambiaria tranquila en el corto plazo, reduce parcialmente la percepción de riesgo.

Los bonos soberanos argentinos en dólares cerraron la rueda con subas consistentes a lo largo de toda la curva. En los globales las subas se ubicaron mayormente entre 0,7% y 1,5% en el día, con mejor desempeño en el tramo medio y largo.

Títulos como el GD35, GD38 y GD41 avanzaron por encima del 1%. En los bonares, el comportamiento fue similar, aunque algo más heterogéneo, con avances en torno al 1%–1,5% y también buen tono en la parte media de la curva.

Al ponerlos en perspectiva contra otros emergentes, el desempeño argentino vuelve a destacarse. Mientras la deuda de países comparables mostró movimientos mucho más moderados, en general entre -0,5% y +1%, Argentina logró amplificar el rebote global.

Incluso frente a créditos de alto riesgo como Nigeria, Egipto o Angola, que suelen moverse en bloque con el high yield, la deuda argentina mostró mejor tracción.

Sobre la fuerte compresión del riesgo país, Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, en diálogo con El Cronista, explicó que la suba de los bonos en la rueda se alinea con el tono positivo de la deuda emergente, con el EMB que avanzacerca de 0,3%.

“A este contexto externo favorable se suma un factor clave a nivel local: la aceleración en la compra de dólares por parte del BCRA, que el viernes adquirió u$s 457 millones, el monto más alto en lo que va del año”, señaló Ortiz Villafañe.

Según el economista, el mercado valora que el Central aproveche la estacionalidad positiva del ingreso de divisas del agro para reforzar reservas.

“A esto se agrega un dato no menor: comienza a reactivarse el mercado de deuda corporativa en dólares, con emisiones de empresas como Vista e YPF en abril, tras un marzo más débil, lo que también contribuye a mejorar el clima financiero”, concluyó.

Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, agregó que por el lado externo, el mercado muestra un sesgo más “risk on”.

“Hay una percepción creciente de que el conflicto geopolítico, con sus idas y vueltas, podría encaminarse hacia una resolución, y eso impulsa a la deuda de mercados emergentes, que viene con subas sostenidas en los últimos días”, advirtió el estratega.

En el plano local, Di Giorno destacó que el principal soporte pasa por la dinámica de reservas. “El BCRA viene comprando dólares con fuerza y el mercado interpreta positivamente que esté aprovechando este contexto para acumular. Además, hay una señal implícita: el tipo de cambio no se está dejando atrasar tanto como en otros momentos, lo que también contribuye a una lectura más favorable”, sentenció.

Por último, Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, señaló que la baja del riesgo país responde a una combinación de factores que se vienen alineando en las últimas semanas y que ahora encuentran catalizadores concretos.

Por el lado externo, destacó un contexto más favorable, con menor volatilidad global y tasas en Estados Unidos más estables e incluso en descenso, “lo que impulsa la compresión de spreads en el crédito emergente”.

Sin embargo, remarcó que, a diferencia de otros momentos, la Argentina empieza a mostrar cierto desacople gracias a drivers propios: “Señales de consolidación fiscal, mejora en el frente externo, con balanza energética y comercial positivas, y una recomposición de expectativas en torno a la acumulación de reservas del BCRA”.

En cuanto a los bonos, Maquieyra indicó que se observa una suba bastante homogénea en toda la curva hard dollar, con mejor desempeño en los tramos largos —entre GD35 y GD41—.

Para el analista, esto sugiere que el mercado no está operando solo un trade táctico, sino que empieza a incorporar una mejora en el escenario de mediano plazo, con menor probabilidad implícita de eventos de crédito y una convergencia hacia paridades más altas.

Los ADR y el S&P Merval

Los ADR argentinos cerraron la rueda en Wall Street con un tono mixto, pero con sesgo positivo en los principales papeles, en una jornada donde se mantuvo el apetito selectivo por riesgo.

El liderazgo volvió a concentrarse en el sector financiero. Grupo Galicia y Banco Macro encabezaron las subas con avances de 1,5%, en línea con la mejora en la percepción de riesgo país. YPF también se destacó con una suba de 1,3%.

Detrás aparecieron Telecom, Cresud y TGS, con subas más moderadas pero consistentes, lo que muestra que el flujo comprador no se limitó a un solo sector. Loma Negra también logró cerrar en terreno positivo, aunque con avances marginales.

Del lado negativo, la presión se concentró nuevamente en el segmento energético y utilities. Central Puerto lideró las bajas con una caída de 3,3%, seguida por Edenor (1,9%) y Pampa Energía (0,6%). BBVA también cerró levemente en rojo, mientras que Supervielle e IRSA terminaron prácticamente sin cambios.

En Buenos Aires, el S&P Merval en dólares cayó 0,1% pero se mantiene sobre los u$s2033 puntos. La mayor suba es para Transener (4,4%) y la baja es para Loma Negra.

Cabe recordar que tras la decisión del Estado de retirarse de la importación de GNL y ceder esa función al sector privado, Enarsa ya recibió dos ofertas técnicas en la primera etapa del proceso, donde se evalúa la capacidad operativa y los antecedentes de los interesados para garantizar el abastecimiento de gas durante el invierno de 2026.

El cronograma avanzó rápido: la apertura de sobres estaba prevista para el 1este lunes 13 de abril y la adjudicación para el 21. La suba de Transener se explica directamente por este proceso. El mercado interpreta la venta de la participación estatal en Citelec como un catalizador positivo, puesto que implica un cambio en la estructura de control de la compañía y la posibilidad de una gestión más eficiente, con lógica privada y menor interferencia política.

Wall Street

Los principales índices de Wall Street subieron este lunes, en un contexto en el que los inversores mostraron optimismo ante la posibilidad de alcanzar una resolución al conflicto en Medio Oriente, mientras dejaban de lado el fracaso de las negociaciones del fin de semana entre Estados Unidos e Irán y comenzaban a monitorear el inicio de la temporada de balances.

Tras un arranque de jornada más apagado, el Nasdaq y el S&P 500 ganaron impulso por la tarde luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que Irán quiere llegar a un acuerdo, aunque dejó en claro que no aceptará ningún pacto que le permita a Teherán desarrollar armas nucleares.

Esto se dio después de que Trump anunciara que el ejército estadounidense inició un bloqueo a los barcos que salen de los puertos iraníes, mientras que Teherán amenazó con tomar represalias contra puertos de países vecinos del Golfo tras el colapso de las negociaciones del fin de semana.

También contribuyó al buen desempeño que los futuros del petróleo recortaran las subas iniciales y cerraran por debajo de los u$s 100. El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Austan Goolsbee, indicó que los mercados de futuros están anticipando que el repunte del crudo será transitorio, y que, de ser así, el impacto sobre la economía estadounidense sería limitado.

Según datos preliminares, el S&P 500 subió 69,34 puntos, o 1,2%, mientras que el Nasdaq Composite avanzó 280,51 puntos, o 1,2%,. El Dow Jones Industrial Average ganó 291,09 puntos, o 0,6%, para cerrar en 48.207,66.

Entre los 11 sectores principales del S&P 500, tecnología fue el de mejor desempeño, impulsado por las subas en compañías de software como Microsoft y Oracle.