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El economista Rodolfo Santángelo advirtió que el Gobierno no debe apurarse en avanzar en el levantamiento total del cepo para el dólar. Para el especialista, la unificación cambiaria debe ser la “frutilla de la torta” de un proceso que logre primero estabilizar otras variables macroeconómicas.

“Parte de los problemas que tenemos hoy son por haberlo liberado prematuramente (el cepo) en abril del año pasado. A mí me gusta primero que se haya bajado el riesgo país, que baje la inflación, que suba la demanda de pesos. Siempre vimos el mercado único y totalmente libre de cambios como la frutilla de la torta”, señaló.

Durante una entrevista por Radio Rivadavia, Santángelo resaltó que hoy “sobran dólares pero faltan pesos” en la calle. Esto impacta directamente en el consumo interno, que se mantiene en niveles históricamente bajos para la población, mientras la gente sigue destinando sus ingresos al atesoramiento de divisas.

Al respecto, Santángelo estimó que se compran más de u$s 2000 millones mensuales para atesoramiento y ahorro. “Esto le saca espacio al Banco Central para que pudiera estar comprando más (dólares)”, puntualizó.

Qué propone hacer el Gobierno para que el Banco Central acumule más reservas

En ese sentido, Santángelo sugirió adoptar medidas “pícaras o heterodoxas” para proteger las reservas del Banco Central. Propuso “encarecer la compra de dólares de la gente para turismo y atesoramiento”, con el objetivo de abaratar los bienes de consumo.

Hay que dejar que el Central acumule reservas y esperar (a salir del cepo)”, subrayó el economista, quien también destacó la necesidad de mejorar la acumulación de divisas antes de 2027. “Los vencimientos de deuda del año que viene son altísimos, escalan a u$s 31.000 millones. También va a haber riesgo electoral, hay que prepararse para eso”, planteó.

A su entender, Argentina tiene un problema estructural de fondo: “Tenemos mucha deuda y pocas reservas”.

Rodolfo Santángelo
Rodolfo Santángelo

Respecto al rumbo económico actual, describió al 2026 como un “año gris”. Si bien el país atraviesa un periodo sin crisis explosivas, remarcó que tampoco hay “resultados espectaculares”.

La inflación se resiste a bajar del 30 anual y el nivel de actividad, sobre todo el consumo, se resiste a crecer de una manera significativa. Entonces, es un año donde no nos golean, pero no hacemos goles. Parece un partido medio cero a cero”, señaló.

“Entonces ahí sí el riesgo político complica y se pone incierto, sobre todo porque el gobierno está muy dogmáticamente apegado a sus recetas de que tarde o temprano las cosas van a mejorar. Lo que pasa es que la gente se pregunta ¿esta mejora llegarán tarde o temprano?“, añadió.