En esta noticia
- ¿Qué son y cómo funcionan las Lecap y los Boncap?
- El plazo fijo frente a los títulos del Tesoro
- El mayor rendimiento tiene una explicación
- La gran diferencia: podés vender antes, pero el precio cambia
- Lecap y Boncap: La importancia del plazo y la duration
- Los principales riesgos bajo la lupa
- Lecap y Boncap: ¿cómo acceder a estas inversiones?
- ¿Para quién puede tener sentido?
Para la gran mayoría de los ahorristas argentinos, el plazo fijo tradicional es la primera puerta de acceso al mundo de las tasas de interés en pesos. Es un mecanismo directo y previsible.
Sin embargo, en el abanico financiero local existen otros instrumentos muy sencillos, como las Lecap (Letras de Capitalización) y los Boncap (Bonos de Capitalización), que también permiten obtener un rendimiento en pesos pero bajo una lógica completamente diferente.
Al observar las pantallas del mercado de capitales, suele surgir una pregunta fundamental: ¿Por qué un instrumento que incluso permite recuperar el dinero antes del vencimiento suele ofrecer una rentabilidad potencialmente superior a la de un plazo fijo tradicional?
La respuesta no radica en una ventaja gratuita, sino en la teoría financiera más básica: el mayor rendimiento esperado es la compensación por los riesgos adicionales que asume el inversor, riesgos que en un plazo fijo tradicional simplemente no existen.
¿Qué son y cómo funcionan las Lecap y los Boncap?
Tanto las Lecap como los Boncap son títulos de deuda soberana de renta fija emitidos por el Tesoro Nacional. Cuando un inversor los adquiere, le está prestando pesos al Estado, el cual se compromete a devolverlos en una fecha futura bajo condiciones preestablecidas.
Ambos son títulos de capitalización (cupón cero). Esto significa que no pagan intereses periódicos (cupones) a lo largo de su vida. En su lugar, funcionan de la siguiente manera:
- Se emiten a descuento (se compran a un precio inferior a su valor al vencimiento) o capitalizan una tasa de interés mensual de forma teórica.
- El interés acumulado se incorpora al capital mes a mes (capitalización).
- Al llegar la fecha de vencimiento, el Tesoro paga una única amortización que equivale al valor nominal final (el capital original más todos los intereses capitalizados).
Un ejemplo numérico ilustrativo
Para comprender su mecánica de forma sencilla, supongamos el siguiente escenario hipotético:
- Un inversor adquiere hoy en el mercado un título a un precio de compra de $90.
- Las condiciones de emisión del título pautan que, al momento de su vencimiento, su valor nominal final (con los intereses ya capitalizados) será de $100.
- Si el inversor mantiene el título en su cartera hasta el último día y el emisor cumple con el pago, recibirá los $100.
- El rendimiento de la inversión surge de la diferencia entre el precio pagado ($90) y el valor cobrado al final ($100). En este caso, una ganancia nominal del 11,1% para todo el período.
El plazo fijo frente a los títulos del Tesoro
Para entender por qué no rinden lo mismo, primero es necesario contrastar sus características estructurales:
| Característica | Plazo Fijo tradicional | Lecap / Boncap |
|---|---|---|
| Determinación de la tasa | Se pacta con el banco al inicio y es inalterable durante el plazo del depósito. | Se conoce el rendimiento al vencimiento al momento de comprar, pero su rendimiento implícito fluctúa día a día en el mercado. |
| Disponibilidad de los fondos | El dinero queda inmovilizado. No se puede disponer de él hasta que finalice el plazo (salvo opciones precancelables, que aplican penalizaciones y tasas menores). | Poseen liquidez diaria. Se pueden vender en el mercado secundario en cualquier día hábil. |
| Precio de mercado | No tiene. El depósito no cotiza; su valor simplemente acumula el interés pactado de forma lineal hasta el final. | Cotizan diariamente. Su precio de mercado sube o baja constantemente según la oferta y la demanda. |
El mayor rendimiento tiene una explicación
En el mercado financiero rige una máxima ineludible: no existe el mayor rendimiento sin riesgo asociado.

Si un activo financiero ofrece una tasa de retorno esperada más alta que otra alternativa de plazo similar, es porque el mercado exige un premio (prima de riesgo) para compensar las incertidumbres que el inversor debe tolerar.
Las Lecap y los Boncap suelen ofrecer un rendimiento potencial superior al del plazo fijo porque el ahorrista acepta voluntariamente tres factores de riesgo:
- El riesgo de fluctuación de precio: El valor de su inversión puede oscilar diariamente.
- El riesgo de venta anticipada: Si necesita el dinero antes de tiempo, queda expuesto a los precios del mercado de ese día.
- El riesgo soberano: El respaldo de la inversión es el propio Estado Nacional, a diferencia de un plazo fijo que cuenta con la garantía de una entidad bancaria (y, hasta cierto límite, el seguro de garantía de los depósitos del BCRA).
La gran diferencia: podés vender antes, pero el precio cambia
Esta es la distinción técnica más importante que debe asimilar un inversor de perfil minorista.
Mientras que el plazo fijo es un contrato que se mantiene estático en el banco, las Lecap y los Boncap cotizan en el mercado secundario (la bolsa de valores donde los inversores compran y venden títulos entre sí). Esto otorga una enorme ventaja operativa: la posibilidad de salir de la inversión y obtener liquidez de forma inmediata sin esperar al vencimiento.
Sin embargo, esta salida anticipada introduce una regla de juego fundamental:
- Quien decide vender antes del vencimiento recibirá el precio de mercado vigente ese día.
- Dicho precio está determinado por la libre oferta y demanda, las cuales se mueven principalmente en base a las expectativas de inflación, los movimientos de las tasas de interés de referencia de la economía y la percepción del riesgo país.
- Si las tasas de interés generales del mercado suben, el precio de los títulos emitidos tiende a bajar. Si las tasas bajan, el precio de los títulos tiende a subir.
- Por lo tanto, si vendés antes, podés recibir un precio mayor o menor al que pagaste originalmente, lo que alterará de forma positiva o negativa el rendimiento final de tu inversión.
La regla del vencimiento
La fluctuación de precio solo afecta a quien vende antes de tiempo. Si el inversor conserva el título en su cartera hasta el día del vencimiento y el Tesoro Nacional paga en tiempo y forma, el cobro del capital e intereses pactados se concreta de manera exacta, independientemente de lo mucho o poco que haya oscilado el precio en el camino.
Lecap y Boncap: La importancia del plazo y la duration
La diferencia entre una Letra (Lecap) y un Bono (Boncap) no radica únicamente en que las primeras suelen emitirse a plazos más cortos que los segundos.
Desde la perspectiva técnica, la distinción clave es su duration (duración modificada), un concepto que mide de forma intuitiva la sensibilidad del precio de un título ante los cambios en las tasas de interés.
- Lecap (Menor duration): Al vencer en plazos más cortos (generalmente menos de un año), la variación de su precio frente a los vaivenes de las tasas de interés del mercado suele ser más acotada. Son instrumentos más estables para carteras de corto plazo.
- Boncap (Mayor duration): Al tener vencimientos más lejanos, su sensibilidad ante las expectativas de tasas es sustancialmente mayor.
Para entenderlo de forma intuitiva: si las tasas de interés del mercado suben un punto porcentual, el precio de un Boncap en el mercado secundario experimentará una caída porcentual más profunda que el de una Lecap.
A la inversa, si las tasas bajan, el Boncap registrará una suba de precio mucho más pronunciada, ofreciendo la posibilidad de obtener una mayor ganancia de capital a quien decida venderlo antes de su vencimiento.
Los principales riesgos bajo la lupa
Para operar estos instrumentos con prudencia, es indispensable desglosar sus riesgos:
- Riesgo soberano: Es el riesgo de crédito asociado al emisor. Si bien el Estado Nacional cuenta con herramientas de política económica para afrontar sus compromisos, la posibilidad de reestructuraciones o demoras en los pagos es un factor implícito en la deuda pública que el inversor asume, incluso si decide conservar el título hasta el final.
- Riesgo de tasa de interés: El peligro de que un aumento en las tasas de la economía reduzca el valor de mercado de los títulos de tasa fija vigentes.
- Riesgo de precio al vender antes: La probabilidad de verse obligado a realizar una salida anticipada en un momento de baja de precios del mercado, consolidando una pérdida de capital en pesos.
- Riesgo inflacionario: Al tratarse de tasas nominales fijas que capitalizan, si la inflación se acelera por encima de la tasa implícita del instrumento durante el período de tenencia, el inversor obtendrá un rendimiento real negativo (pérdida de poder de compra).
- Ausencia de cobertura cambiaria: Al ser activos emitidos y liquidados exclusivamente en pesos, no protegen de forma directa ante fluctuaciones bruscas del tipo de cambio o devaluaciones de la moneda local.
Lecap y Boncap: ¿cómo acceder a estas inversiones?
La operatoria en el mercado local es sencilla y requiere pocos pasos:
- Apertura de Cuenta: Se necesita tener una cuenta de inversión (cuenta comitente) en una sociedad de bolsa (ALyC) o a través de la plataforma de inversiones del banco donde se tenga la cuenta sueldo o caja de ahorros.
- Sencillez y Montos: La compra se realiza directamente en pesos. Los montos mínimos para ingresar son extremadamente bajos (suele requerirse el equivalente al valor de cotización de una sola lámina nominal), lo que los vuelve aptos para pequeños ahorristas.
¿Para quién puede tener sentido?
Estos instrumentos no son mejores ni peores que un plazo fijo; simplemente responden a necesidades y perfiles diferentes.
Son adecuados para quienes:
- Buscan colocar pesos con el objetivo de obtener un rendimiento potencialmente superior al de la tasa bancaria.
- Tienen un horizonte de inversión que coincide con el vencimiento del título, o bien comprenden cómo operar en el mercado secundario.
- Aceptan ver variaciones diarias en el valor de su cartera a cambio de no tener el dinero inmovilizado de manera forzosa.
No son recomendables para quienes:
- Exigen previsibilidad absoluta y no toleran ver fluctuaciones temporales de saldo negativo en su cuenta de inversión.
- Requieren cobertura cambiaria ante subas del dólar.
- No cuentan con la disciplina para mantener los títulos en cartera si el mercado experimenta volatilidad de corto plazo.
Si llegaste hasta acá, tené en cuenta que las Lecap y los Boncap representan una alternativa sofisticada pero sumamente accesible para optimizar la liquidez en pesos de una cartera. No deben interpretarse como “plazos fijos mejorados”, sino como instrumentos de mercado con sus propias reglas de juego.
Su potencial de entregar un rendimiento superior al depósito tradicional se justifica en el hecho de que el inversor asume el riesgo de las fluctuaciones diarias de precio. Comprender esta relación inquebrantable entre riesgo, liquidez y rendimiento es el paso fundamental para decidir si estos instrumentos se adaptan a tus objetivos financieros o si la rigidez y previsibilidad del plazo fijo siguen siendo la opción adecuada para tu perfil.



