

La denuncia de la Corporación de Petróleo de Kuwait sobre un ataque directo de Irán contra un petrolero kuwaití en un puerto de Emiratos Árabes Unidos elevó la tensión en torno al estrecho de Ormuz y sacudió los mercados energéticos internacionales.
El incidente no produjo víctimas, pero sí daños materiales con riesgo de vertido. El ataque subraya la vulnerabilidad de este paso estratégico, por el que transita cerca del 25% del petróleo y gas consumidos globalmente, concentrando la atención de inversores en la región.
El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, registraba una leve baja del 0,18% este martes y se ubicaba en torno a los u$s 112, una cifra considerablemente superior a los 72 dólares que presentaba antes del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia norteamericana, también cedía terreno con una caída del 0,86%, situándose en los u$s 101,86 por barril, luego de haber superado el lunes los u$s 100 por primera vez desde el año 2022.
El conflicto desencadenó el cierre de facto del estrecho de Ormuz, afectando 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados. A esto se suman al menos 10 millones más de recorte en la producción de los países del Golfo Pérsico.

Según los analistas de Renta 4, la reducción de oferta energética solo fue compensada en un 60% mediante reservas estratégicas y rutas alternativas de exportación. De mantenerse la situación, podría derivar en destrucción de demanda por precios más altos o directamente por falta de suministro.
El presidente Donald Trump amenazó a Irán con destruir sus infraestructuras energéticas, incluida la isla de Khark, desde donde el país canaliza la mayor parte de sus exportaciones de hidrocarburos, si el estrecho permanece bloqueado al tráfico marítimo internacional.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu informó que la ofensiva conjunta, iniciada el 28 de febrero, ha superado el 50% de sus objetivos previstos. Aseguró que se están desmantelando plantas industriales, la industria armamentística y el programa nuclear iraní.

El gas natural también oscila al ritmo del conflicto
El precio del gas natural TTF, referencia en Europa, registraba este martes una caída del 1%, con el megavatio hora en 54,68 euros, igualando el cierre del lunes y quedando más de dos euros por debajo del precio del viernes previo.
La volatilidad del gas responde directamente a las contradictorias declaraciones del presidente Trump, quien simultáneamente afirma mantener negociaciones con Irán y amenaza con destruir sus plantas energéticas y pozos petrolíferos, generando incertidumbre permanente en el mercado.
Las bolsas europeas abren con tono mixto y sin rumbo definido
Los principales mercados bursátiles europeos abrieron la jornada del martes con signo dispar. Madrid lideraba las subidas con un avance del 0,44%, seguida por Londres con el 0,33% y Fráncfort con el 0,26%, mientras Milán y París retrocedían levemente.

El Euro Stoxx 50, índice de las mayores empresas europeas por capitalización, perdía un 0,16% en los primeros minutos de sesión. El euro se mantenía estable, cambiándose a 1,146 dólares frente a la moneda estadounidense.
La cautela dominaba el ánimo inversor ante los mensajes contradictorios de Trump, quien por un lado hablaba de avances en las negociaciones con Teherán y por otro continuaba amenazando con destruir infraestructura energética iraní, profundizando la incertidumbre en todos los mercados.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono alemán a diez años caía hasta el 3,020%, y la del español hasta el 3,550%. La prima de riesgo se situaba en 53 puntos básicos, reflejando una relativa calma en la deuda soberana europea pese al contexto bélico.
Con información de EFE y Reuters.



