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El encarecimiento de la electricidad en Estados Unidos amenaza con poner un límite al crecimiento de las compañías que deben ampliar y modernizar la red.
Goldman Sachs advierte que la presión sobre el bolsillo de los hogares puede volver a los reguladores menos dispuestos a aprobar aumentos tarifarios, rentabilidades y nuevos programas de inversión.
Frente a ese riesgo, Xcel Energy, Southern Company y NextEra Energy aparecen entre las empresas mejor posicionadas por su exposición geográfica y la evolución de las facturas de sus clientes.
La selección exige una distinción: Goldman recomienda comprar Xcel, mantiene una posición neutral sobre Southern y no tiene calificación para NextEra. Su ventaja en este análisis corresponde a la capacidad de enfrentar las presiones sobre el costo del servicio.
En el informe especial que realizó el banco, las analistas Carly Davenport, Jaya Patel y Ananya Jaison mantienen la visión de un ciclo de inversiones de varios años para las eléctricas reguladas.
Sin embargo, advierten que la sostenibilidad de esa oportunidad dependerá, en parte, de la disposición y la capacidad de los consumidores para absorber boletas más altas.

La tensión financiera pasa por cómo convertir las necesidades de infraestructura en ganancias. Las empresas pueden necesitar más capital para atender la demanda, reemplazar activos y mejorar la confiabilidad del suministro. Pero son los reguladores quienes determinan qué costos recuperan mediante las tarifas y qué retorno pueden obtener sobre sus inversiones.
Por qué una factura más alta puede complicar a las eléctricas
El aumento del gasto residencial en electricidad reúne componentes con efectos distintos sobre los resultados empresariales. Incluye el costo de generar o comprar energía, los cargos por transportarla y distribuirla, y otros conceptos vinculados con la atención al cliente, impuestos o programas públicos.
En los mercados donde la generación está separada de la distribución, el encarecimiento de la energía mayorista puede trasladarse al consumidor sin generar una mejora equivalente de las ganancias de la distribuidora. La empresa queda expuesta a la resistencia frente a una factura más alta, aunque parte del incremento provenga de costos que no controla.
Para Goldman, esa presión puede reducir la predisposición de los reguladores a aprobar nuevas subas, retornos o inversiones adicionales. La capacidad de pago de los hogares se convierte así en una variable relevante para evaluar el crecimiento futuro del negocio.

El banco proyecta que las facturas residenciales aumentarán 5,9% en 2026, por encima del crecimiento esperado de 4,7% del ingreso personal disponible y de 3,7% del flujo de caja discrecional. En el corto plazo, el servicio absorbería recursos a un ritmo superior al de la mejora de los ingresos.
Su escenario base contempla una moderación posterior: estima un crecimiento anual compuesto de las facturas de 3,7% hasta 2029, con un aumento de 2,1% en ese último año. Bajo esos supuestos, el gasto eléctrico residencial pasaría de aproximadamente 2,7% del ingreso disponible en 2025 a 2,6% en 2030.
Las acciones mejor posicionadas
Xcel Energy, que cotiza con el ticker XEL, combina una recomendación de compra con una evaluación favorable frente a este riesgo. Goldman destaca su presencia en estados con menores presiones por el encarecimiento del servicio y una evolución de las facturas de sus clientes más moderada que la de su entorno.
Durante los tres años terminados en junio de 2026, las boletas de sus clientes aumentaron aproximadamente 4%, frente a cerca de 10% en el promedio ponderado de los estados donde opera. Esa diferencia resulta relevante para el análisis regulatorio: la compañía llega a la siguiente etapa de inversión con un incremento acumulado menor del gasto de sus usuarios.
Southern Company, identificada con el ticker SO, también aparece entre las mejor posicionadas, aunque Goldman mantiene una recomendación neutral. Las facturas de sus clientes aumentaron 11,1% en ese mismo período, frente a 12% en el promedio ponderado de las jurisdicciones donde tiene presencia.
A esa evolución se suma su exposición a la demanda comercial e industrial, que el banco considera un posible amortiguador del riesgo. Una mayor participación de grandes consumidores puede facilitar que parte de los costos de infraestructura se asigne a esos usuarios, reduciendo la presión sobre los hogares.
NextEra Energy, cuyo ticker es NEE, completa el grupo destacado, sin calificación bursátil de Goldman en este informe. El análisis resalta el desempeño de Florida Power & Light: las facturas de sus clientes aumentaron alrededor de 1% en tres años, frente a aproximadamente 4,8% en el conjunto de Florida.
La ventaja de estas empresas se refiere a una menor presión relativa sobre las facturas. El documento no presenta precios objetivo ni potenciales de suba asociados a esta selección.
Quién pagará la nueva infraestructura
La distribución de los costos entre hogares y grandes consumidores será una de las variables decisivas de la próxima etapa. Goldman considera que una mayor exposición a clientes comerciales e industriales y las tarifas específicas para grandes demandas pueden mitigar el riesgo regulatorio.
El informe destaca a Xcel, WEC y Southern entre las compañías con mayor exposición a consumo comercial e industrial. También identifica esquemas tarifarios para grandes cargas, aprobados o propuestos, en empresas como Southern, American Electric Power, NextEra, WEC, Duke Energy, Dominion Energy, Ameren y Xcel.
American Electric Power, AEP, ilustra esa combinación. Goldman mantiene una recomendación neutral y calcula que 58% de su base de activos regulados se encuentra en jurisdicciones con aumentos de facturas superiores al promedio. Sin embargo, destaca que su mezcla de clientes y sus esquemas para grandes consumidores pueden ayudar a absorber los costos futuros de infraestructura.
Los centros de datos forman parte de la discusión sobre el crecimiento de la demanda, junto con otras necesidades de inversión de las redes. El desafío para las eléctricas será conseguir que esa expansión se traduzca en proyectos con recuperación de costos y retornos autorizados.




