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En lo que va del año, la estabilidad cambiaria y las tasas en pesos permitieron acumular un rendimiento cercano al 22%, dando lugar a un retorno total en dólares del 19,3%, uno de los más elevados entre los mercados emergentes.
El tipo de cambio acumuló una depreciación de apenas 4%, frente a una inflación del 23,6%, lo que se tradujo en una apreciación real del peso y una caída del 13,2% en el tipo de cambio real bilateral.
Lo que se viene
“En este contexto, con un BCRA enfocado en acumular reservas y una mayor liquidación del agro esperada hacia fin de año, no esperamos mayores presiones cambiarias que justifiquen una suba importante de tasas. Hacia adelante, el mercado descuenta una suba de tasas tanto en pesos como en dólares, aunque sin anticipar cambios significativos en el tipo de cambio”, revela un research de Delphos Investment.
Esto se refleja en la curva Boncer, que muestra una clara diferencia entre los tramos pre y post mandato y en la tasa diferencial entre el AO27 y el AO28, que también anticipa mayores tasas en dólares. A pesar de las tasas elevadas para el período post mandato, el diferencial entre las tasas en pesos y en dólares se mantiene relativamente estable.
Tasas altas
Las tasas elevadas en el tramo largo, tanto en pesos como en dólares, dejan un spread acotado que se traduce en un dólar breakeven estable. Así se denomina en la jerga al dólar de equilibrio, el precio límite que debe alcanzar el tipo de cambio para que una inversión en pesos rinda exactamente lo mismo que haber comprado dólares.
Al comparar la tasa real en pesos del Boncer TZXS8 con la tasa en dólares del AO28, ajustada por una inflación de Estados Unidos del 2,5%, se obtiene un tipo de cambio real implícito de $ 1600 para octubre de 2028, cercano a los niveles actuales, según el paper.
Paridad
Con tasas elevadas en el tramo largo, pero un tipo de cambio esperado estable, en Delphos se preguntan si el mercado está descontando tasas demasiado altas o un tipo de cambio bajo.
“La relación entre la paridad de los Bonares y el tipo de cambio real se mantiene en línea con su comportamiento histórico. En períodos de estabilidad, con paridades elevadas, el peso tiende a apreciarse en términos reales, mientras que en períodos de estrés ocurre lo contrario”.
Para octubre de 2028, la paridad implícita del AL35 se ubica en 76%. Al cruzar esta paridad con el dólar breakeven para la misma fecha, la relación se mantiene dentro del rango histórico, lo que sugiere que el tipo de cambio esperado no luce demasiado bajo.
Dólar estable
El equipo económico dejó claro su objetivo de mantener un tipo de cambio estable, reflejado en su disciplina en la compra de dólares. Todavía queda espacio para una mayor liquidación de divisas de cara a fin de año.
De los u$s 34.000 millones proyectados para 2026, se liquidaron u$s 22.300 millones hasta ahora, lo que dejaría un promedio cercano a u$s 4000 millones mensuales para el último trimestre, por encima de lo habitual.
“En este marco, con un Banco Central que busca llegar al año electoral con más reservas, parece difícil esperar una suba importante de tasas, que tendría sentido principalmente ante una mayor presión sobre el tipo de cambio”, concluyen en Delphos.




