El Banco Central continúa fortaleciendo sus reservas. En lo que va de 2026, compró u$s 2782 millones. Y arrancó marzo con el pie derecho: sumó este lunes u$s 70 millones, por lo que las reservas internacionales brutas subieron casi u$s 1000 millones y treparon hasta los u$s 46.517 millones.
Tras un febrero en el que aceleró el ritmo de su intervención en el mercado libre de cambios, los analistas prevén que en marzo podría alzarse con más divisas, aunque dependerá de que la demanda de dólares de importadores y ahorristas no crezca.
Desde que comenzó el programa, el BCRA encadenó 39 ruedas consecutivas comprando dólares. Pero, en el último mes, estuvo más activo: en febrero adquirió u$s 1554 millones, mientras que en enero compró u$s 1158 millones.
“Marzo suele presentar una dinámica algo más favorable que febrero para el mercado de cambios, aunque no es de los mejores meses. El ritmo efectivo de compras dependerá en gran medida de la evolución de la inflación: un tipo de cambio más apreciado sigue siendo funcional al objetivo de desinflación, especialmente en un contexto de ajustes en precios regulados y servicios”, confió a El Cronista Federico Kisza, economista de Analytica.

La abultada oferta de dólares, fundamentalmente por liquidación de empresas que emitieron bonos corporativos y provincias que colocaron deuda, influye en el ritmo de compras del Central. A eso se suma la reactivación de la demanda de préstamos en dólares, que se había desacelerado en la primera quincena de febrero y volvió a exhibir dinamismo en las últimas semanas, en línea con la mayor estabilidad cambiaria.
Federico Machado, economista del OPEN, es optimista, pero alerta sobre el contexto global: “En marzo creo que la perspectiva de compra de reservas seguirá siendo buena. En febrero fue más que buena, liderada por oferta debido a las Obligaciones Negociables y los préstamos en dólares. Si no hay ningún cisne negro internacional, el círculo virtuoso de acumulación de reservas internacionales y mayor oferta de dólares puede continuar”.
El caudal de compras del Central también dependerá de si se recupera la demanda de dólares de ahorristas y empresas. “El principal factor que hoy mantiene contenida la demanda de divisas —y, por ende, le otorga margen al BCRA para comprar— es la debilidad de las importaciones de la industria, muy golpeada, y que difícilmente se revierta en el corto plazo. De hecho, las importaciones de bienes intermedios (insumos para la producción) registraron en enero el nivel más bajo para ese mes desde 2006”, agregó Kisza.
Pero no todo pasa por la compra de dólares, sino también por la capitalización del BCRA. Según Machado, es una buena señal en ese sentido la colocación de un nuevo bono en dólares en el mercado local. “La estrategia del Tesoro de empezar a colocar deuda en dólares, aunque sea de a pequeños montos puede ser vista por el mercado como una mayor fortaleza del BCRA, que entre enero y febrero debió asistir al Tesoro con u$s 3544 millones”.
Para que el BCRA fortalezca las reservas, la clave para Santiago Bausili, presidente de la entidad, es comprar más dólares. Para Luis Caputo, en tanto, conseguir otras fuentes de financiamiento en moneda extranjera sin recurrir a las arcas del Central.





