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El informe trimestral de Política Monetaria del Banco Central advierte que la ausencia de presiones inflacionarias inerciales en los mercados de trabajo y cambiario, junto con la reversión de factores estacionales, anticipa una rápida disminución de la tasa de inflación mensual en los próximos meses.

“Se prevé una desaceleración de la inflación por la reversión de los factores estacionales y los shocks transitorios que presionaron en marzo. En mayo, se prevé una nueva desaceleración de las carnes que coincidiría con la estacionalidad favorable en prendas de vestir”, señalaron.

Política monetaria

“Adicionalmente, se espera que la política monetaria, la evolución del tipo de cambio y las expectativas de reducción de la inflación incidan favorablemente en un descenso de la inflación subyacente”, sostiene el informe.

“El mayor riesgo sobre el IPC proviene de la incertidumbre global, que puede traducirse en una mayor presión inflacionaria internacional, particularmente en el precio de los combustibles”, aseguraron.

Los analistas económicos que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA consideran que los shocks de precios recientes son temporarios y anticipan una reducción de la inflación en el corto plazo.

Shocks

Según la encuesta de fines de abril, los shocks que impactaron durante este año generaron un aumento de 10,4%. en las expectativas de inflación interanual para 2026 respecto de lo que se esperaba a fines de 2025.

Es decir, los analistas esperan que la inflación ronde el 30,5% en diciembre de 2026, una reducción de 1% con respecto a la inflación anual acumulada a diciembre de 2025.

Detrás de esta trayectoria de las expectativas se observa que la mediana de las proyecciones de los analistas para la inflación mensual cae por debajo de 2% desde agosto. Puede concluirse que el sector privado considera que los factores que elevaron la inflación en el primer trimestre son de carácter transitorio.

Expectativa

La expectativa sobre la tendencia descendente de la inflación sería aún más pronunciada en 2027 (19,9%) y 2028 (13,3%), lo que refleja confianza en la política macroeconómica, más allá de la volatilidad de corto plazo.

Mirando hacia mayo, los datos de alta frecuencia muestran, para la primera semana del mes, una desaceleración marginal tanto en la inflación general como la núcleo contra el cierre de abril.

“Un factor a considerar será cómo administre el gobierno los incrementos en regulados, en especial en los combustibles, aunque YPF confirmó un aumento de apenas 1% tras finalizado el congelamiento dispuesto a fines de marzo, en un contexto en que el barril de petróleo Brent sigue por encima del nivel que regía al disponerse los últimos aumentos”, revela Juan Manuel Franco, economista jefe de SBS.

Segunda ronda

El efecto no sólo del combustible, sino también de los efectos de segunda ronda sobre otros precios, será otra de las cuestiones a considerar, teniendo en cuenta que previo al congelamiento ya venían subiendo las naftas, y que los efectos de segunda ronda pueden hacerse presentes aún con expectativas que no muestran un desanclaje.

Asimismo, la dinámica de la inercia y de componentes subyacentes serán también determinantes. “En ese sentido, destacamos que incluso la medida subyacente del BCRA que excluye carnes y alquileres muestra una marginal aceleración durante los últimos meses, a la zona de 2,4% mensual. Todos estos factores, junto tanto con los macroeconómicos domésticos como los exógenos, determinarán la dinámica de los precios hacia adelante”, agrega Franco.

Petróleo

Respecto a eventos exógenos, más allá de que ya se vio una importante suba en el precio del petróleo y de otros commodities energéticos tras el inicio de la guerra en Medio Oriente, la situación lejos está de ser resuelta de modo definitivo.

“Decimos esto más que nada por el impacto sobre precio trasladado a surtidor y los efectos de segunda ronda que tendrían lugar a medida que estos costos se vayan trasladando al resto de la cadena de valor. De hecho, el BCRA reconoce a la guerra como el principal factor de riesgo para la inflación global”, precisa el research de SBS.