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Era lo previsto: la Reserva Federal subió un cuarto de punto las tasas ayer algo que ya el mercado le había asignado en la previa un 94% de posiblidades. El comité del banco central norteamericano no se guardó nada: sus proyecciones mostraron que 16 de 18 funcionarios ven al menos otra suba antes de fin de año, con la tasa cerrando 2026 en torno a 4,1%. El mercado se pone en modo risk-off.

El riesgo país ayer subió a 510 puntos, una ligera alza de 0,2%. Para los emergentes, el combo es incómodo. Una Fed más dura complica las condiciones financieras globales: sube el costo financiero en dólares, presiona al alza los rendimientos de largo plazo del Tesoro y le quita aire a la búsqueda de activos financieros fuera de Estados Unidos.

El riesgo país ayer subió a 510 puntos, una ligera alza de 0,2%. Para los emergentes, el combo es incómodo.

El dólar tiende a fortalecerse, lo que encarece la deuda emitida en esa moneda para los emergentes y complica a las monedas locales, que enfrentan más presión a la baja. Los flujos de capital, en ese escenario, suelen migrar hacia activos considerados más seguros.

La pregunta de fondo pasa por la credibilidad: si el mercado lee esta suba como una respuesta creíble a una inflación que ya lleva más de cinco años arriba del objetivo, o como un capítulo más de la tensión entre la Fed y la Casa Blanca.

La pregunta de fondo pasa por la credibilidad: si el mercado lee esta suba como una respuesta creíble a una inflación que ya lleva más de cinco años arriba del objetivo, o como un capítulo más de la tensión entre la Fed y la Casa Blanca

Ayer, un posteo de Donald Trump contra la Reserva Federal alimentó esta última opción.

“Esto, sumado a la dinámica fiscal de la principal economía del planeta, probablemente tendrá impacto sobre las tasas de largo plazo, y si bien no necesariamente afectaría el riesgo país, sí podría aumentar el costo de financiamiento en una colocación internacional”, consignó ayer un informe de Grit Capital.

“Curiosamente, la deuda de los mercados emergentes se ha mantenido mejor que durante anteriores crisis de tasas en EE. UU., aunque aún no está claro si esto refleja un cambio real en la asignación de fondos de los inversores o simplemente complacencia antes de otra caída” agrega.

Herencia

Grit agrega un punto importante: una desventaja para Argentina en el entorno actual es la estructura de cupones inusualmente bajos de los bonos soberanos reestructurados por Martin Guzmán en el 2020. El GD35 ofrece un cupón actual de tan solo un 5,5%, el GD38 un 6,3% y el GD41 aproximadamente un 5%, lo que significa que los inversores reciben un carry limitado mientras esperan que mejoren las cotizaciones.

Los bonos soberanos de mercados emergentes comparables, como los de Ecuador y Nigeria, ofrecen intereses sustancialmente mayores, mientras que ciertos bonos provinciales y corporativos argentinos también ofrecen mejores cupones dentro de grupos de riesgo similares.

Este aspecto técnico implica, siempre según la visión de Grit Capital, que hasta que el panorama político de 2027 se aclare o las tasas globales se estabilicen, algunos inversores podrían preferir alternativas con devengamiento de intereres en contraposición a los bonos domésticos.

Riesgos regionales

Para el Citi, “las tasas de interés subyacentes y los precios de la energía siguen siendo los principales riesgos macroeconómicos de la región, ya que los principales bancos centrales de los países desarrollados parecen dispuestos a continuar o iniciar un endurecimiento de su política monetaria, divergiendo aún más de la postura más cautelosa adoptada en Latinoamérica, lo que podría presionar las monedas regionales”.

Ayer de hecho el Banco Central de Brasil redujo su tasa SELIC de 14% a 13,75% anual. “La dinámica de posicionamiento en la región se diferencia. Brasil destaca, con una mejora en las encuestas y un contexto inflacionario más favorable que anima a los inversores locales a retomar, al menos parcialmente, expresiones más optimistas. En otros lugares, hay indicios de desapalancamiento de riesgo, aunque la tendencia general sigue siendo la de resistencia. La pregunta clave ahora es si las tasas de Latinoamérica podrán mantener diferenciales tan ajustados frente a los bonos del Tesoro norteamericano si el FOMC inicia un ciclo prolongado de subas de tasas y las monedas regionales presentan un rendimiento estructuralmente inferior”, concluye Citi.

Es la clave.