Banco Columbia anunció la adquisición de la cartera de préstamos y depósitos de Compañía Financiera Argentina (CFA), que tiene Efectivo Sí, que era propiedad de Julio Fraomeni, el dueño de Galeno.
Esta integración incluyó el traspaso de 36 sucursales, junto con la totalidad de los activos y pasivos vinculados, posicionándose como una de las inversiones más significativas del sector financiero actual.
La operación por la totalidad, incluyendo activos y pasivos, se cerró por un monto cercano a los $ 46.000 millones, más allá de ajustes y cláusulas que no trascendieron.
En alerta
Efectivo Sí tiene un perfil de cliente de sectores de ingresos medios-bajos. Con la inflación y la caída del salario real, la morosidad en este tipo de carteras subió rápido, lo que erosiona los márgenes.
Al no ser un banco con una base de depósitos, fondearse para prestarles resulta mucho más caro que a un banco tradicional. Según los estados contables presentados ante la CNV y el BCRA, la situación financiera de CFA mostró señales de alarma graves a finales de 2025, según advierte Fernando Bosch, abogado especialista en temas bancarios y financieros.
En diciembre de 2025, la compañía informó oficialmente una pérdida del 26% de su patrimonio neto: “Este es un número altísimo para una entidad financiera, ya que la acerca a los límites regulatorios de capitalización que exige el Banco Central”.
Caída de consumo
Venían de un 2024 y 2025 donde la combinación de inflación y caída del consumo destruyó su modelo de negocios, al punto que los informes de calificación (como los de FIX SCR) ya advertían que, aunque intentaban recuperar colocaciones, el nivel de créditos irregulares (morosidad) era “elevado”.
“El corazón del problema de Efectivo Sí fue su cartera. Llegaron a tener niveles de irregularidad en la cartera de consumo muy por encima del promedio del sistema bancario tradicional. Al prestarle a sectores que no están bancarizados o tienen ingresos informales, la crisis les pegó de lleno: el cliente deja de pagar el préstamo personal antes que la tarjeta o los servicios”, explica Bosch.
Insolvencia
Para los vendedores, fue sacarse de encima una estructura que requería constantes inyecciones de capital para no caer en insolvencia.
Para Columbia fue una apuesta estratégica. Columbia también tuvo un 2025 con indicadores de utilidad negativos en algunos trimestres (un ROE negativo cercano al 8% según balances a diciembre 2025), pero al absorber a Efectivo Sí, buscan diluir sus costos fijos en una masa de clientes mucho más grande.
En resumen
Sí, perdía mucho. La pérdida patrimonial del 26% a fines del año pasado fue el “tiro de gracia” que aceleró la salida de sus anteriores dueños y permitió que Columbia se quedara con la marca y las sucursales a un precio de consolidación.
Para Columbia, el negocio no es solo “la plata”, sino la escala. Absorben 36 sucursales y una base de clientes enorme para meterlos en su “ecosistema digital” y bajar costos operativos por economía de escala.
¿Qué cambia ahora?
1. La Marca: Aunque las sucursales seguirán abiertas, pasarán a operar bajo la bandera de Banco Columbia.
2. El Foco: Columbia busca consolidarse en el segmento de consumo masivo, préstamos personales y jubilados, donde ya son fuertes, pero ahora con una capilaridad geográfica mucho mayor.
3. Transición: Informaron que será un proceso coordinado, por lo que los clientes actuales de Efectivo Sí simplemente pasarán a ser clientes de Columbia sin mayores fricciones en sus pagos o depósitos.
En resumen, más que una empresa “en pérdida” terminal, parece ser una salida de los dueños anteriores (que ya venían desprendiéndose de partes) ante un mercado que exige espaldas bancarias muy grandes para sobrevivir al riesgo de crédito actual en Argentina.
Pasivo
En el cierre del ejercicio previo a la absorción definitiva (datos proyectados a fines de 2025), el pasivo total de la entidad rondaba los $ 115.000 millones.
Este número se desglosa principalmente en dos grandes bloques:
Obligaciones negociables (ON): Cerca de $ 45.000 millones. La empresa era un emisor frecuente en el mercado de capitales para fondear sus préstamos de consumo.
Líneas de crédito bancarias: Aproximadamente $ 55.000 millones, que representan las deudas con otros bancos para mantener la liquidez operativa.
2. El “Número Rojo” (Resultado Neto)
Lo más relevante del último balance trimestral antes de la venta no fue solo el pasivo, sino la pérdida operativa, según Bosch. El balance reflejó un resultado negativo acumulado superior a los $ 12.000 millones.
Nota Técnica: Esta pérdida fue la que “quemó” gran parte del patrimonio neto, dejando a la empresa en una situación de debilidad técnica que precipitó la venta al Grupo Columbia.




